15 November 2005 - י"ג חשון תשס"ו
Los judÃos y el Rock ‘N Roll
No fue un judÃo el que escribió las canciones de los Beatles, pero sà quien creó el fenómeno que marcó la historia de la música y más allá de ella en la década del ‘60. Otro rockero mÃtico presentó su solicitud de membresÃa en un kibutz israelà y fue rechazado. Los judÃos, lo judÃo, y el rock’n roll, en una nueva clase de Sharona que no tiene desperdicio.
-Hola de nuevo, Sharona. Hoy vamos a hablar de los judÃos y el rock. Para empezar no te pregunto nada. Como dicen tus compatriotas, let’s rock’n roll…
-Asà sea. Toda persona normal y en su sano juicio habrá escuchado hablar del rock’n roll. El judÃo tuvo un papel muy interesante en esta música, a pesar de no haber estado allà desde el principio. En los años ‘50, en la época de Elvis, no habÃa mucha influencia judÃa. De hecho, en esa primera década el rock va a ser un fenómeno de laicos del sur de Yanquilandia robándole la música a los negros, que es lo que hizo Elvis. La verdad es que si yo fuera negra lo desenterrarÃa a Elvis y lo quemarÃa vivo o, mejor dicho, muerto. Pero Elvis y su gente robaron a los negros sus blues y los “limpiaron”, los ablandaron, en suma los “emblanquecieron”. Y entonces las presentaron a un público más homogéneo. AhÃ, justamente fue cuando todo el poder y la furia del blues se perdieron, y los negros se sintieron bastante defraudados.
Ahora bien, en los años ‘60, con la revolución negra, ahà sà entran los judÃos. Esto se engancha con nuestro capÃtulo anterior sobre los judÃos y lo revolucionario, porque los judÃos van a ayudar a hacer la revolución de los ‘60 y en grande. Creo que podemos enorgullecernos de que el descubrimiento más grande de los años ‘60 en el mundo del rock’n roll fue por un judÃo. No sólo eso: también el cantautor más grande de los ‘60 era un judÃo. El primero se llamó Brian Epstein, el representante de los Beatles, y el segundo se llamó Robert Zimmerman, o sea: Bob Dylan.
-Comencemos entonces por Brian Epstein y los Beattles…
-SÃ, porque el hecho es que sin Brian Epstein no habrÃa habido Beatles, y sin los Beatles no habrÃa habido años ‘60, y el mundo serÃa un lugar infinitamente más triste.
Pues bien, Brian Epstein era homosexual, en una época en que eso no era algo bien visto. Era homosexual reprimido. Los Beatles sabÃan bien de su secreto. Además era judÃo, cosa que en aquella época en la sociedad de clase alta tampoco era bien aceptado. Y los Beatles, en particular John Lennon, que fue quien se convirtió más que los otros en amigo de Epstein, francamente decidieron entregar sus destinos en manos de un “maricón judÃo”. Y lo digo asà porque asà es como lo veÃa la sociedad.
Brian Epstein se enamoró de Paul McCartney. Los Beatles eran bastante tolerantes, no sólo en el sentido étnico sino también en el sexual. Nunca tuvieron ningún contacto homosexual con Brian, pero lo aceptaban: que él haya querido acostarse con los cuatro fue problema de él. Es decir, aunque no era precisamente la mejor tarjeta de presentación que podÃan haber hallado, él les cayó bien. Y fue él quien creó el fenómeno de los Beatles, no el que creó la música, pero sà la imagen. Porque ya en aquellos años, Brian Epstein entendió que sin vender la imagen, los Beatles no habrÃan de vender una sola canción.
Cuando él los vió por primera vez tocando en este boliche en Liverpool, llamado The Cavern, vio a chicos bastante toscos, que parecÃa que no se habÃan bañado en ocho mil años, que cultivaban una imagen concientemente callejera. ¿Qué hizo Brian Epstein? Los limpió. Y les dio la facha pulida que sà se convirtió en su tarjeta de presentación.
-En cuanto judÃo, ¿qué era para ellos exactamente, cómo lo veÃan ?
-Primero, se trataba del primer judÃo que ellos conocÃan en sus vidas. La leyenda de Liverpool ya se conoce: ellos eran de la clase obrera, no se morÃan de hambre, pero la vida no era una pachanga para ellos. Se trata de una clase bastante antisemita, bastante antinegra y, tal como lo dirÃa luego John Lennon, ellos estaban bastante infectados por eso. Pero lograron despegarse de todo eso, ésa fue también su grandeza. Brian Epstein fue el primer judÃo en sus vidas. Al principio, es cierto, le tiraban chistes al respecto, pero luego dejaron de hacerlo. En la época en que ellos tocaron en Hamburgo, frecuentemente insultaron a sus anfitriones desde el escenario llamándolos nazis. Esto fue un poquito por la influencia de Brian Epstein.
Entonces empezaron a simpatizar bastante con los judÃos. Valgan un par de muestras especÃficas. En 1964, David Ben Gurión entró en mi lista negra para siempre, y todos sus logros como lÃder sionista quedan embarrados a mis ojos. ¿Quieres saber por qué ? Porque prohibió la entrada de los Beatles. Ellos querÃan entrar en Tierra Santa. ¿Tú te imaginas -y quiero que todos mis lectores se imaginen- qué bueno hubiera sido para Israel y para todo el pueblo judÃo, para todos los jóvenes judÃos, si Israel hubiera dejado que los Beatles tocaran aquÃ? Hubiera sido el gran triunfo del pueblo judÃo en el siglo XX. Pero David Ben Gurión y todo el liderazgo sionista estaban estúpidamente fosilizados en sus ideas de lo correcto y lo incorrecto. Y al negarles a los Beatles visas, lo que fue un escándalo, también quitaron al mundo judÃo una gran victoria. Si quieren verlo en términos muy burdos, Israel estaba luchando en ese momento por su existencia, esto ocurrió mucho antes de Oslo, era un hecho que en la época de Nasser, Israel estaba aún en peligro de ser exterminado. Para Israel era sumamente importante la opinión pública del mundo. ¿Ustedes se imaginan si los Beattles hubieran actuado en aquellos años en Israel? Eran los dioses de los años ‘60, y no pudieron entrar en Israel. Creo que he dejado sentada en actas mi rabia.
¿Y por qué querÃan entrar en Israel? La verdad es que nunca se les hubiera ocurrido antes de conocer al judÃo homosexual Brian Epstein. Porque como ellos lo contaban luego, su relación con él los concientizaba. Aquà voy a tomar por sobreentendido lo que no sé, pero no me hubiera sorprendido si antes de conocer a Epstein hubieran sido levemente antisemitas, porque la mayorÃa de la gente de la clase obrera lo era. Pero ellos llegaron a ser buenos amigos del pueblo judÃo.
Llegaron a ser Ãntimos amigos de Brian Epstein quien, como ellos lo decÃan luego, era una especie de dios. Lennon dijo que cuando murió, se sintieron prácticamente perdidos. El dijo que, aunque duraron cuatro años más, los Beatles se terminaron cuando murió Brian Epstein. O sea, lo querÃan. En el funeral de Brian Epstein fueron los cuatro a la Gran Sinagoga de Liverpool. Hay muchas imágenes, la verdad muy dulces, de los Beatles intentando reacomodarse las kipot que se les iban resbalando por sus cabellos largos y lacios. Su presencia en un funeral judÃo también decÃa algo. La sociedad inglesa no hablaba del judÃo, no tenÃa contacto con el judÃo, no era abiertamente antisemita como la sociedad polaca, pero el judÃo era persona non grata. Y fueron los Beatles, nada menos, los que sà tuvieron contacto, los que fueron a una sinagoga, y los que quisieron venir a Israel. Parece que te estoy contando nimiedades, pero no, eran cosas que desafiaban a la sociedad como tal.
Aquà viene el segundo ejemplo especÃfico. No sé si nuestros lectores saben de un pionero israelà de la paz llamado Aby Natan. El era un israelà nacido en la India, que construyó un barco al que llamó “El barco de la paz”. Desde una radioemisora instalada allÃ, sobre aguas no territoriales, impulsaba la paz, primero con Egipto y luego con los palestinos, en una época en que nadie se hablaba con nadie. Su radio, “La voz de la paz”, transmitÃa mensajes pacifistas y música, tanto árabe como israelÃ. Pues bien, unos de sus primeros seguidores fueron John Lennon y Yoko Ono. Y si dudan de mi palabra, pueden volver a cualquier periódico de Occidente, incluyendo el London Times, el New York Times, etc., de noviembre de 1968, y van a ver enormes solicitadas, por valor de miles de dólares, que publicaron John y Yoko a favor de Aby Natan y “La voz de la paz”.
Para terminar con el tema de los Beatles digamos que en 1969, cuando John y Yoko emprendieron su campaña por la paz, enviaron bellotas a todos los lÃderes del mundo con la propuesta de que las plantaran y que de ellas nacieran árboles de la paz. Uno de los lÃderes que tuvo más contacto con ellos y que de hecho sà sembró la bellota, fue Golda Meir.
Lo que quiero decir es que ellos eran la vanguardia de la juventud, de la izquierda, y los Beatles hicieron que Israel estuviera de moda.
-¿Esto tuvo algún tipo de reflejo en los textos de los Beatles ?
-Los textos de los Beatles son en general muy poéticos y bastante generales. No hay un texto que se refiera al problema judÃo como tal, eran poetas abstractos. Pero sus posturas eran conocidas, y a partir de ahà todas sus canciones eran identificadas con ciertas posturas. ¿Por qué, si no, hasta hoy en dÃa el movimiento por la paz en Israel, Shalom Ajshav, Paz Ahora, sigue haciendo sonar “Give peace a chance” en cada manifestación por la paz ? Porque todos recuerdan a John Lennon, que era amigo de ese movimiento. Cuando murió asesinado, Arik Einstein le compuso una canción muy linda, “Crazy John”.
Pero sus posturas sà se reflejaron en una pelÃcula, “El submarino amarillo”, que cuenta la historia alegórica de un pueblo en un paÃs de maravillas que se llama Pepperland, que es destrozado por un ejército de duendes malévolos de color azul, que tiene grandes reminisencias de Hitler. Cuando el duende principal es derrotado, dice a su asistente : “¿Adónde vamos a ir ?” El asistente responde : “¿A Argentina, quizás ?” O sea, una clara alusión a la huida de los nazis a la Argentina.
Es decir, sÃ, John Lennon frecuentemente mencionaba la opresión y el sufrimiento de los judÃos, y hablaba directamente de ellos en una de las últimas entrevistas que concedió, en el New York Times. Allà hablaba del ataque antijudÃo que remonta a 2.000 años atrás. TenÃa mucha conciencia de ello. Y en general, todos los Beatles tenÃan mucha cercanÃa con Israel. Obviamente con su parte izquierda. No me importa, yo también pertenezco a eso, pero ellos eran definitivamente pro-sionistas por la paz.
-Muy bien, profesora, ¿qué nos puede contar entonces de Robert Zimmerman, Bob Dylan ?
-Eso es muy interesante, porque Dylan sà era judÃo, y lo reflejaba frecuentemente en sus letras. Primero algo de su historia. Su nombre verdadero -o, mejor dicho, anterior- era Robert Zimmerman, y adoptó el nombre Bob Dylan en recordación del poeta Dylan Thomas, uno de sus Ãdolos. Robert Zimmerman, Bob Dylan, jamás escondió su judaÃsmo, al punto de haber sido bastante militante con su condición.
Ello empieza en 1962 cuando escribe una canción que se llama “Con Dios de nuestro lado” (”With God on our side”), donde atacaba a los norteamericanos por haber perdonado a los alemanes, cito, “luego que los alemanes cocinaron a seis millones de judÃos en los hornos”. En las primeras canciones de Bob Dylan se ven muchas referencias al Holocausto.
En 1969 él hizo varias visitas a Israel, y tampoco lo escondió. Después de la Guerra de los Seis DÃas, su conciencia sionista se disparó para arriba, e incluso presentó su solicitud para ser aceptado en un kibutz con su esposa Sarah y sus cinco hijos. Se dice que su expediente estaba suspendido, y que lo rechazaron. De todos modos finalmente optó por quedarse en EE.UU., pero siguió siendo un donador muy grande al Estado de Israel. Más recientemente, incluso, ha traÃdo a uno de sus hijos a festejar su Bar Mitzvá en el Muro Occidental, el Kotel. Y a principios de los años ‘80 escribió una canción nÃtidamente sobre Israel, en un disco que lo mostraba a Dylan en la portada sobre fondo del Monte del Templo en Jerusalem, de modo que no quedaba ya ninguna duda de qué se estaba hablando. La canción se llamaba “Neighborhood bully”, “El matón del barrio”, que hablaba de cómo todo el mundo odiaba a Israel y la hipocresÃa de la actitud antisionista.
Bob Dylan ha venido frecuentemente a Israel, tanto en visitas privadas como para dar conciertos. Sus canciones muchas veces han estado influenciadas fuertemente por la Cábala, él ha hecho un estudio agotador de la Cábala, estudios bastante formales, a decir verdad. Y muchas de las canciones, empezando con “Fairwell Angelina”, “Adiós Angelina”, en 1964, donde hacÃa fuertes referencias cabalÃsticas, como a las campanillas de las granadas (rimonim) de la Torá. El judaÃsmo, no tanto en su sentido religioso como en el espiritual, siempre estaba con Dylan. También la conciencia del Holocausto, y esto de un modo furioso.
-También tenemos una parte controversial en la historia de Dylan como judÃo…
-SÃ, sabemos que Dylan se convirtió al cristianismo y volvió luego al judaÃsmo en los años ‘80. Es decir, pasó algunos años confundido. A fines de los años ‘70 se divorció de su esposa, se hundió en otra de sus depresiones, ésta bastante profunda, y fue susceptible a la influencia de ciertos amigos cristianos evangelistas, que acabaron por bautizarlo. Durante dos o tres años fue cristiano creyente, y produjo un disco que hoy en dÃa no aparece mucho en las disquerÃas y del que pocos quieren hablar siquiera, que se llama “Slow train coming”, en donde habla de su conversión.
Cuatro años después se “desconvirtió” y volvió al judaÃsmo, incluso formalmente: ingresó a una ieshivá (academia de estudios rabÃnicos) de Jabad Lubavitch. Ahora bien, nadie tema que se haya vuelto ultraderechista. No, él es, y asà se declara también, amigo de Shalom Ajshav.
En definitiva, la odisea de Dylan con el judaÃsmo tuvo más que ver con su situación personal que con un verdadero cambio de fe. Ahora él es profundamente judÃo, y debemos decir que en el mundo de la música popular fue el primer poeta que introdujo el tema judÃo en sus letras, y que introdujo el tema del Holocausto.
-¿Hubo más ? ¿Qué impronta dejaron los Beatles y Bob Dylan en el resto del rock, en el tema judÃo ?
-Ellos como cantantes son los padres del rock, en la Argentina sabrán por ejemplo la influencia de John Lennon en Charly GarcÃa y más aún de la influencia de Dylan sobre Charly. Porque Charly responde más al molde de Dylan, el modelo del cantautor semi trovador. En los años ‘70 ocurre algo interesante. La cuestión judÃa surge con respecto al sionismo, y en él los dos protagonistas principales van a ser dos no judÃos. Uno era Peter Gabriel, pro-israelà de la izquierda. Otra vez, si alguien está buscando algún rockero que hubiera apoyado al movimiento derechista Betar, cambien de canal. Pero sà hay muchos como los Beatles y como Peter Gabriel que apoyaron a la izquierda de Shalom Ajshav. El segundo personaje es Phill Collins, conocido por ser super antisemita.
Para los que siguen la historia del rock’n roll, tanto Phill Collins como Peter Gabriel integraban el mismo conjunto, Genesis. A fines de los años ‘70 y principios de los ‘80, Phill Collins comenzó a emitir algunos “gemidos” antijudÃos. Lo citaron una vez en un periódico londinense, diciendo que él preferirÃa actuar frente a un redil de cerdos antes que ante un grupo de judÃos. Es muy fuerte y bastante feo.
-Se trata de ese viejo antisemitismo inglés de clase obrera al que aludÃas respecto del origen de los Beatles…
-Justamente, y por eso lo quise destacar, porque los Beatles lo pudieron trascender, y en grande. Y parece que Phill Collins, con todos los aditamentos de la “alta cultura”, siguió en lo mismo. Peter Gabriel nada que ver. El venÃa a Israel bastante a menudo para dar conciertos por la paz, y llegó a discutir públicamente con Phill Collins por eso.
Phill Collins intentó organizar un concierto a favor de la OLP, en la época en que la OLP no nos hablaba, en Londres. La mayorÃa de los grandes cantantes de rock no fueron, no querÃan identificarse con esa causa. Pero Phill Collins empezó a ser muy agresivo con respecto al judÃo y a Israel por su condición de tales, no contra una polÃtica sino contra el estado en sÃ. Llegó al punto que Peter Gabriel tuvo que distanciarse de esas posturas públicamente.
-¿Su separación de Génesis tuvo algo que ver con esto ?
-No, no voy a decir tanto como eso. Que fue uno de los factores, sÃ, pero no el principal.
Ahora bien, en los años ‘80, varios conjuntos grandes comenzaron a venir a Israel. Y eso fue por influencia del super agente del rock’n roll, el que organizó los fenomenales conciertos en beneficio de los pobres en Africa, Bob Geldorf, un judÃo irlandés, que en la mejor tradición judÃa organizó a los más grandes, como Bob Dylan, Michael Jackson, Madonna, Diana Ross, trayéndolos a los conciertos para Live Aids, la organización que encausaba los fondos para los necesitados en Africa.
Bob Geldorf era un judÃo de la nueva generación. ¿Qué significaba esto ? En parte por la influencia del rock y de la nueva libertad de poder identificarse como negro o como judÃo, que lo vimos a partir de los años ‘60, la nueva generación tipo Bob Geldorf, ya no tuvo que enfrentarse con lo que Brian Epstein tuvo que derrotar. Brian Epstein fue definitivamente el pionero que abrió la brecha, entrando en las alcobas de la alta sociedad inglesa mientras todos lo miraban de soslayo. En la época de Bob Gelforf, 20 años después, esto ya no era asÃ. Ser judÃo estaba casi de moda. Pero estaba de moda porque gente como Brian Epstein habÃan dado la primera batalla.
Bob Geldorf hizo de su judaÃsmo casi una bandera. Y él frecuentemente hablaba de la tradición judÃa como algo que lo influenció a la hora de organizar Live Aids, lo cual es muy lindo, justamente resaltar toda la tradición altruista judaica de Moisés, de IsaÃas, de todos los profetas, que nos instaban siempre a ayudar al pobre.
-¿Qué podemos decir de Simon & Garfunkel ?
-Obviamente no los podemos olvidar, ¿cómo podrÃamos ? Paul Simon y Art Garfunkel, dos apellidos netamente judÃos. Ellos surgen a mediados de los años ‘60, ya después del estallido de Bob Dylan. Este habÃa roto ya en 1962 el tabú de no mencionar temas judÃos. Ya a mediados de la década, gracias a Dylan, Simon y Garfunkel ni siquiera sintieron la necesidad de cambiarse los apellidos. En las entrevistas hablaban de sus orÃgenes como dos chicos judÃos, trabajadores y de clase media, de onda “psico-bolche”. Y aunque nunca tocaron temas judaicos de modo directo, su apertura y su comodidad con su judaÃsmo también aportaron a que el tema judÃo saliera del armario. También vinieron a Israel, tanto en dúo como Simon solo, y no sólo una vez. No quiere decir que todo cantante, por ser judÃo debe escribir todo el tiempo canciones de protesta a favor de los judÃos. El hecho de ser abiertamente judÃos en un mundo donde en el pasado era mala palabra la sola mención, es muy importante.
No podemos hablar de rock’n roll moderno sin hablar de Dylan y de Brian Epstein, porque sin los Beatles y sin Dylan no habrÃa rock’n roll, nos hubiéramos quedado con las tonterÃas de Elvis Presley.
Pero voy a agregar algo. Los judÃos tomaron parte en el mundo de la música, pero frecuentemente su renegación de su judaÃsmo alcanzó niveles realmente espantosos.
Este fue el caso, por ejemplo, de Cat Stevens. Su nombre original sorprenderá a muchos por su simpleza al buscar un pseudónimo: Steven Katz. Hoy en dÃa, Cat Stevens se ha convertido al islam, y trabaja como moazÃn (cantor litúrgico musulmán) en una mezquita de Yankylandia…
Ese fue el caso también del compositor Richard Rodgers, que era judÃo, y que muchas veces trató el tema de la Segunda Guerra Mundial, primero en la obra musical “Sound Pacific”, luego en “The Sound of Music” (”La novicia rebelde”), y que nunca, pero jamás, tocó el tema judÃo. Es más : en “La novicia rebelde” se hace una alabanza de la Iglesia Católica durante la Segunda Guerra, que no se merecÃa.
-En la escena final, donde la familia Von Trapp se esconde en la abadÃa…
-Sà muestran únicamente a la Iglesia ocultando a la familia. Estas cosas ocurrieron, pero no se puede dejar de mencionar que la Iglesia Católica como tal habÃa firmado el Concordato con Hitler en 1934 y que colaboraba con Hitler. Eso no era mostrado. Estamos en el año 1959, cuando Richard Rodgers compuso “The Sound of Music”.
O sea que vemos que en los años ‘50 el tema judÃo era totalmente tabú, y no sólo en el mundo del rock. Curiosamente el primero que rompió el tabú fue un músico clásico muy grande, y que fue quien legitimó a los Beatles diciendo que ellos componÃan música igual que Beethoven. Estoy hablando del gran compositor Leonard Bernstein. El mantuvo su nombre: Bernstein. No sólo constatando su judaÃsmo sino declarando su ardiente sionismo, viajando muchas veces a Israel y dirigiendo a la Orquesta Sinfónica Israelà en el Monte Scopus inmediatamente después de la Guerra de los Seis DÃas.
Nada que ver, sin embargo, con el judÃo apologético, Leonard Bernstein sà tocó el tema judÃo abiertamente, componiendo la gran obra “Kadish”, que dedicó a la familia Kennedy, pero desde un punto de vista judaico. ¿Y por qué? Porque Boby Kennedy habÃa sido asesinado por Sirhan Birhash Sirhan, un extremista palestino de Jerusalem Oriental, por el hecho de que Boby Kennedy se manifestaba como pro-sionista. Leonard Bernstein sintió muy fuerte el vÃnculo de la familia Kennedy con el pueblo judÃo y compuso “Kadish”. Eso también era revolucionario: meter un nombre judaico en una obra de música clásica. El no judÃo tenÃa que ponerse a averiguar qué querÃa decir.
También hubo un poeta, muy amigo de los Beatles y de Bob Dylan, Alan Ginsberg. No era un hippie, sino lo que se llamaba un “beatnik”, el antecedente del hippie, en los ‘50, y él hablaba de su judaÃsmo, metÃa palabras del arameo y del Ãdish en sus poemas, se autodefinÃa como un judÃo budista, un loco total que jamás escondió sus orÃgenes, y que sirvió como gran inspiración para Bob Dylan, y luego también para John Lennon.
A partir de los años ‘60, y llegando también hasta los ‘90 y pico, los judÃos van a ser aceptados en el mundo de la música como tales. Pero eso, repito, es un cambio que empezó a partir de los años ‘60.
-¿Qué opinas del fenómeno de Madonna y otros artistas, que se han puesto a estudiar Cábala ? ¿Se trata de una nueva forma de snobismo ? Te lo pregunto con la clásica fórmula : ¿es bueno para los judÃos ? (risas)
-SÃ, eso último de si Madonna estudiando Cábala es bueno para los judÃos es muestra que ya estamos pasados en copas, luego de una larga charla. Yo creo que eso también tiene que ver con la onda de los años ‘60. Antes de eso, y de que los Beatles públicamente convirtieron en posible la idea de ser amigo de un judÃo o de interesarse por Israel, etc., ningún cantante hubiera estudiado un texto judaico abiertamente. A partir de los Beatles y de Dylan, está de moda ser judÃo en Occidente. Entonces, Madonna estudiando Cábala es continuación directa de eso.
-¿No nos vanaliza un poquito ?
-Mira, Madonna de por sà es vanal, pero es peor para los italianos, porque ella es italiana. Sin embargo, el solo hecho de que alguien que no es judÃa y que no tiene la menor intención de convertirse al judaÃsmo, que es abiertamente católica, y que aprecia al judaÃsmo, eso es más lindo, porque muestra una aceptación y una legitimación. No estoy diciendo que la salvación vendrá de Madonna, pero sà señala algo muy positivo.
Las clases de Sharona
Por: Sharonah Fredericko - Marcelo Kisilevski
Continuará…
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.Felipe Grajales dijo el 10 de February, 2007:







Hola Sharonah.
Me gustó mucho tu árticulo. Yo soy músico de rock, periodista y espero ir dentro de algunos meses como voluntario a un Kibbutz. Uno de mis intereses es conocer el rock judÃo actual.
Espero saber más sobre la influencia judÃa en el rock, y quisera recordarte algo de la música disco y le funk (emparentadas con el rock). Los RÃos de Babilonia, de Bonnie M. la letra fue tomada de uno de los poemas más bellos escritos por el hombre: El Salmo 137: Nostalgia del Destierro. En unas cuantas palabras se narrá el sufrimiento del pueblo judÃo.
Creo que es importante, auqnue Bonni M, no escribieran para los judÃos si estaban narrando su sufrimiento a todo el público de diversas religiones en todo el mundo.