22 November 2005 - כ' חשון תשס"ו
Sesenta años de Nuremberg, el juicio del mundo contra el nazismo

El 20 de noviembre de 1945 el Tribunal Militar Internacional puso en marcha el Proceso de Nuremberg. Los gobiernos aliados y los sobrevivientes de la devastación sentían la necesidad moral de juzgar, condenar y castigar a los autores de los crímenes más atroces que habían conocido los siglos.
Cinco meses después de la capitulación de Alemania, cuando en todo el país y en casi toda Europa aún humeaban las ruinas y el continente era un inmenso descampado, el 20 de noviembre de 1945 el Tribunal Militar Internacional puso en marcha el Proceso de Nuremberg para juzgar a los criminales de esta barbarie que ha marcado al mundo.
Todos los jerarcas del III Reich, excepto cuatro, fueron conducidos al antiguo Hotel Palace, en Monford-les-Bains, un pequeño balneario del Gran Ducado de Luxemburgo.
Los cuatro ausentes eran las piezas más codiciadas, y tal vez por ello habían decidido quitarse de en medio por un lógico temor a caer en manos del Ejército Rojo: Hitler y su Ministro de Propaganda Goebbels se suicidaron en el búnker asediado de Berlín; Himmler –jefe de las SS y de la GESTAPO—, aunque fue detenido, también se quitó la vida antes de iniciarse el proceso; y Martin Bormann, tal vez el lugarteniente más próximo a Hitler, había conseguido huir o también murió, aunque nunca se halló su cuerpo –desapareció la noche del 1 al 2 de mayo de 1945—, y fue juzgado en rebeldía.
Antecedentes
En los primeros años de la guerra, y a medida que se iban conociendo las atrocidades de los ejércitos invasores alemanes, sobre todo en Europa oriental, los aliados empezaron a tomar en serio la posibilidad de “castigar a los criminales” al finalizar la contienda.
Así, en 1942, se firmó la “Declaración de St. James” en Londres, y en octubre de 1943 Churchill, Roosevelt y Stalin firmaron la “Declaración de Moscú”, donde quedaron asentados los cimientos para la creación de un futuro tribunal.
Escenario
¿Por qué Nuremberg? La sede permanente del Tribunal también fue motivo de controversias. Londres, Berlín, París… Sin embargo, cuando se propuso la ciudad de Nuremberg, todo el mundo pareció estar de acuerdo. Por un lado, poseía un inmenso Palacio de Justicia con una prisión anexa que había permanecido casi intacto tras largos años de bombardeos. Por otro, y motivo principal, porque Nuremberg encarnaba el alma del nacionalsocialismo.
Nuremberg era la ciudad donde se habían proclamado en 1935 la “Ley para la Protección de la Sangre Alemana” y la “Ley de la Ciudadanía del Reich”, mediante las cuales, por poner sólo dos ejemplos, se prohibían los matrimonios entre arios y judíos y estos últimos perdían la nacionalidad alemana.
Tribunal
El Tribunal estaba formado por cuatro jueces y cuatro fiscales, cada uno de ellos con la nacionalidad de una de las cuatro potencias aliadas, con sus respectivos sustitutos.
Los acusados tuvieron el derecho de elegir abogado sobre una lista que se había purgado de letrados nazis. La lista definitiva de acusados era de 24, pero tres de ellos no comparecieron finalmente ante el Tribunal: Robert Ley, el dirigente del Frente del Trabajo, se suicidó justo antes de iniciarse la vista; el industrial Gustav Krupp no lo hizo por razones de salud dada su avanzada edad y Martin Bormann fue juzgado en rebeldía.
A las diez de la mañana del 20 de noviembre de 1945 los 21 acusados de cometer crímenes de guerra, crímenes contra la paz o crímenes contra la humanidad, se sentaron en dos largos bancos corridos con un pequeño pasillo en el centro para se juicio.
El proceso fue largo, dilatado y, en ocasiones, tedioso.
Hasta que se leyó la sentencia el día 1 de octubre de 1946, habían pasado diez meses y diez días. Fueron celebradas 403 sesiones públicas, se oyó a más de 200 testigos citados por la acusación y a 61 citados por la defensa.
Así las cosas, la noche del 15 al 16 de octubre se ejecutaron las sentencias de muerte mediante la horca en el viejo gimnasio de la cárcel anexa al Palacio de Justicia de Nuremberg. El verdugo era el sargento mayor John C. Woods, de San Antonio, Texas. [RadioJai.com.ar]
Comments are locked.






