28 November 2005 - כ"ו חשון תשס"ו
Una audaz jugada para poner fin a décadas de estancamiento
El distanciamiento final de Ariel Sharón de los partidarios de lÃnea dura del Likud rediseñó de un plumazo el mapa polÃtico en Israel. Además, alimentó las esperanzas de que el Primer Ministro pudiera finalmente terminar el estancamiento de décadas entre halcones y palomas, y crear un sólido apoyo parlamentario para negociar la paz con los palestinos.
La decisión de Sharón de abandonar el Likud y fundar un nuevo partido de centro dará a la mayorÃa de los israelÃes -que respaldan un proceso de paz, pero quieren un lÃder con sólidas credenciales en el plano de la seguridad- la rara alternativa de votar por un partido importante que se ocupa de sus dos inquietudes.
El Primer Ministro insistió en esa fórmula de “paz con seguridad” cuando anunció su decisión, anoche. “Estoy dispuesto a hacer dolorosas concesiones. Pero no haré ninguna concesión que afecte la seguridad de Israel ni la seguridad de sus ciudadanos”, afirmó.
Sharón, el polÃtico más popular del paÃs, ya logró un respaldo considerable y persuadió a por lo menos una decena de legisladores para que abandonaran la cómoda estructura del Likud y arriesgaran sus carreras con él. Las últimas encuestas revelaron que un nuevo partido de Sharón obtendrÃa el suficiente apoyo como para impulsarlo nuevamente al cargo de Primer Ministro.
Esas encuestas también mostraron que un Likud encabezado por Sharón obtendrÃa incluso más apoyo. Pero el premier perdió el control de su partido -cuya lÃnea dura es cada vez más intransigente-, durante la retirada de la Franja de Gaza.
Algunos rebeldes del Likud, indignados por el retiro, trataron de derrocar a su propio gobierno y, según algunas versiones, sabotearon recientemente el micrófono de Sharón mientras trataba de pronunciar un discurso partidario. Incluso su jefe de bancada y el presidente del Parlamento operaron en su contra.
En ausencia de Sharón y sus aliados moderados, los rebeldes de lÃnea dura probablemente se apoderen del Likud y marginen al partido, al apartarlo cada vez más de la corriente dominante en Israel.
Libertad para negociar
La partida de Sharón del Likud coronó una asombrosa transformación del premier, que hace apenas unos años exhortaba a los israelÃes a tomar las colinas de Cisjordania y criticaba los esfuerzos israelÃes para alcanzar un acuerdo de paz con los palestinos.
Como lÃder de un nuevo partido, Sharón tendrá entera libertad para negociar la paz con los palestinos y formar una coalición estable con el laborismo.
“El bando que desea negociar simplemente se amplió”, indicó el legislador laborista Iuli Tamri.
Incluso los propios palestinos recibieron los hechos de ayer con un extraño optimismo. “Espero que cuando se asiente el polvo tengamos un socio en Israel para llegar hasta el fin del juego, el fin del conflicto, hasta el acuerdo final”, comentó el negociador palestino Saeb Erekat.
La decisión de Sharón también implica riesgos
El Likud tiene una maquinaria polÃtica muy organizada, que construyó durante las últimas tres décadas, con miles de partidarios en todo el paÃs dispuestos a salir en campaña por los barrios para promover a sus candidatos. Sharón tendrá sólo unos pocos meses para hilvanar una organización de base popular, en tanto que su más confiable organizador, su hijo Omri, se declaró la semana pasada culpable de los cargos de corrupción por la recaudación ilegal de fondos polÃticos.
En Israel, los partidos centristas suelen ser lanzados con bombos y platillos -y encuestas que revelan que los israelÃes buscan desesperadamente una voz moderada- sólo para debilitarse antes de las elecciones.
“Si uno mira las encuestas, los israelÃes, en su mayorÃa, son polÃticamente de centro, pero a los partidos centristas no les va bien”, comentó el analista polÃtico Shmuel Sandler. “Quizás ésta sea la primera vez. Pienso que Sharón apuesta a esto”, añadió.
Por Ravi Nessman - De la agencia AP - Traducción Luis Hugo Pressenda, La Nación - 22/11/05
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