.

11 December 2005 - י' כסלו תשס"ו

Vibraciones de Israel

Imprimir esta noticia Enviar por e-Mail esta noticia Recomienda en Meneame (Español)

Reggae

Que Madonna ya no permita que le digan “Madonna” sino “Esther” y que Britney Spears se queje del hebreo (”todos los libros de Kabalá están en hebreo y yo no entiendo nada”) sólo puede significar que el judaísmo se convirtió en la religión oficial del pop, escapado de la sinagoga y consagrado como cultura de alto estilo. Si el nuevo orden mundial reclama estrellas “comprometidas” (con la política o la religión), ahí estará Matisyahu cuando llegue el Mesías: un judío ortodoxo, estudioso del Talmud y estrella máxima del reggae kosher.

La frondosa barba pelirroja, el traje siempre negro y la kipá son capaces de camuflar sus 26 años. Nacido como Matthew Miller en la Nueva York del año 5740 (o 1979), el profeta de ahora fue antes un niño-problema. “La idea jasídica es cavar tan profundo como puedas. Pero no para separarte del mundo, sino para meterte en él y sumergirte en la suciedad y la oscuridad”, predica Matisyahu, judío tradicional y darkie involuntario: por filosofía y vestuario. ¿Cuánta de aquella mugre habrá conocido a los 16, cuando dejó la secundaria para seguir a los psicodélicos Phish y cambió los bucles por dreadlocks? Fue en el desierto del Medio Oeste donde sintió sed de Dios

y Matthew se convirtió en Matisyahu cuando abrazó las enseñanzas del Antiguo Testamento, predicando sobre el día que Moisés separó las aguas, escribiendo canciones inspiradas en la tradición jasídica, bailando dancehall y cantando con el ritmo de su salvador, Bob Marley. “Muchos rastafaris adhieren a las leyes del Viejo Testamento”, declaró al diario Los Angeles Times, y sus fieles repitieron: “Amén”.

“¡Deja llover el alimento de la Torá para mi cerebro/ hasta que me ahogue/ deja caer las bendiciones”, repite Matisyahu como un mantra en su tema King Without a Crown (”rey sin corona”), de su elogiadísimo disco Shake Off the Dust… Arise (”sacúdete el polvo… preséntate”), donde combina los ritmos de Marley con las plegarias del rabino-cantante Shlomo Carlebach y donde sus versos monocordes podrán confundirse con el atasco de un autista u oírse como una plegaria en loop: “Cuando una persona está rezando y no puede parar, de alguna manera está cantando una melodía”. [Clarin.com]


.Desarrollo de técnicos israelíes: Crean un micrófono de celular que filtra los ruidos externos

Comments are locked.

.EDGAR ENRIQUE FORERO ARCILA dijo el 12 de December, 2005:

Shalom: Creo que el Judaísmo es una religión que promulga unos valores vigentes hoy mas que nunca, puesto que exige el cumplimiento de normas y preceptos que no solo nos guían Al Todo Poderoso (Bendito Sea Su Nombre), sino que responden a las necesidades de una sociedad actual perdida en un mundo moderno. El modernizar ciertas actividades por medio de la música como medio de difusión es muy bueno, puesto no pretende tergiversar los valores promulgarlos, mas bien los afianza y los difunde a los demás, mostrándonos la esencia en nuevos medios.

Shalom…

EDGAR ENRIQUE FORERO ARCILA