17 April 2006 - י"ט ניסן תשס"ו
Un arqueólogo afirma que las historias de David y Salomón constituyen un mito
El rey David era el jefe de una banda de pillaje y su hijo Salomón reinó sobre una Jerusalem polvorienta de pocos miles de almas, al menos eso es lo que sostiene el arqueólogo Israel Finkelstein.
David -pastor, guerrero y soberano de derecho divino- y Salomón -gran fundador, juez y sereno dirigente de un vasto imperio- son arquetipos intemporales de la gobernación sabia bajo la autoridad de Dios, según la tradición.
Sin embargo, según el arqueólogo, ningún hallazgo arqueológico permite acreditar hasta hoy su existencia. “Los nombres de David y Salomón no figuran en ningún texto contemporáneo extrabÃblico”, subraya el profesor Finkelstein, en una entrevista concedida a AFP con ocasión de la salida mundial de su nuevo libro, ‘Los reyes sagrados de la Biblia’.
Director del Instituto de ArqueologÃa de la Universidad de Tel Aviv, Finkelstein provocó hace cuatro años una polémica con la obra ‘La Biblia desvelada’, escrita con el mismo coautor de ésta, el periodista Neil Asher Silberman.
En su nuevo libro, el arqueólogo avanza que “la mayorÃa de los célebres episodios de la historia bÃblica de David y Salomón son ficticios, dudosos en el plano histórico o considerablemente exagerados”.
El punto de partida de la obra es la polémica datación de los reinos de David y Salomón. Apoyándose en lo que considera pruebas cientÃficas, sobre todo utilizando el carbono 14, el profesor Finkelstein fija en el siglo X antes de Cristo (a.C.) los reinados, que hasta ahora se situaban en el siglo IX.
“Un siglo de diferencia, pero crucial”, afirma Finkelstein, porque el reino de Judea en el siglo IX es un estado próspero y estructurado, unificando la escritura, dirigido por una administración capaz, del que se han encontrado numerosos vestigios. Un siglo antes no habÃa ni escritura ni monumentos, lo que hace poco plausible la existencia del reino capaz de construir el gran templo de Jerusalem del que habla la Biblia.
Finkelstein apela al historiador francés Marc Bloj, que analizaba los hechos históricos de forma regresiva (partir del presente para conocer el pasado).
El combate de David contra Goliat no pudo tener lugar en el siglo IX a.C. según afirma: el gigante filisteo se presentaba como originario de la localidad de Gat, arrasada décadas antes, según el arqueólogo.
Finkelstein subraya que las excavaciones del sitio bÃblico de Meguido (norte de Israel), que él dirige, han reunido hasta 43 especialistas de alto nivel, lo que ha permitido reunir pruebas cientÃficas que califica de irrefutables.
“Una revolución similar no ha llegado todavÃa a los estudios sobre el perÃodo contemporáneo de Jesús, que siguen bloqueados en una fase muy primitiva de la arqueologÃa. Una revolución asà es necesaria y llegará”, pronostica. [ItonGadol - Noti-Israel]
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.Pedro dijo el 17 de April, 2006:
.Chesús dijo el 18 de April, 2006:
¡Hombre, llamar pseudocientÃfico a un investigador simplemente porque avance explicaciones que no està n de acuerdo con nuestras creencias, me parece demasiado! A mi modo de ver, la ciencia no va a poder nunca desmostrar que Dios no es Amor (porque serÃa tanto como negar que el Amor existe entre los humanos). Y eso es, para mà lo más importante. Por tanto, me parece bien que sigan investigando lo que sea y tan a fondo como puedan. Eso sÃ, tampoco hay que “creer” en los resultados de la ciencia, sino tan sólo aceptarlos si verdaderamente son concluyentes. Nada más.
.federico Jurado dijo el 19 de April, 2006:
El Espiritu de Dios revela claramente que la historia de David y Salomon son verdaderas
.Estrella dijo el 20 de April, 2006:
Todo tiene su tiempo bajo el sol y todo tiene su hora… esperemos que QUIEN HIZO LA TIERRA Y EL UNIVERSO le devele y le corrobore en su propia carne. Lo que está escrito, escrito está y lo que ha de pasar sucederá… nada puede ser cambiado!
.José Antonio MarÃa dijo el 20 de April, 2006:
Tio simple. Que te asemejas al chiste del policÃa que encontrando una colilla en el lugar del crimen. Dice: Aquà han fumado.
Te escribo desde Sevilla, a orillas del rÃo Betis, ahoras Guadalquivir. Y antes Tarsis; el lugar dónde los fenicios obtenÃan el oro y la plata de su comercio. Practicando navegación de cabotaje, o costeando. Es decir navegando teniendo siempre a la vista la costa.
Desde Fenicia, actual Libano, ese oro serÃas transportado a través de las rutas caravaneras terrestres hasta Babilonia.
Pero estos, los fenicios, llegaron a un acuerdo con el rey David, que luego serÃa estendido hasta su hijo Salomón.
El acuerdo consistÃa, en atravesando todo Israel, llegar al puerto de Akaba, creo recordar que se llama. Es un puerto que aún hoy está bajo el poder y dominio de Israel en el mar Rojo.
Desde allÃ, a remo o a vela, recorrerÃan toda la extensión del mar Rojo. Hasta llegar al extremo de Arabia. Actual Yemen.
Desde allÃ; iniciarÃan la primera ruta maritima de altura del mundo. Pues aprovechando los vientos alisios, que tienen la singularidad de soplar seis meses en un sentido y otros seis en el otro. TenÃan acceso a las costas de Iran , Persia y la India. En viaje de ida y vuelta, en un año.
Precindiendo por tanto de tener que pagar los canones aduaneros de Babilonia.
Esta navegación de altura. En alta mar practicada; no fueron los fenicios quienes primero la hicieron. Sino los egipcios del delta del Nilo, a través de un canal artificial practicado, uniendo los lagos amargos. Enlazando asà el Delta del Nilo con el mar Rojo. En llegando al extremo o punta, de la Actual Arabia, hoy Yemen. BogarÃan desplegando sus velas a los vientos alisios. Que en el plazo de un año, los traerÃa de vuelta. En lo que parece ser la primera de las rutas maritimas de navegación de altura del mundo.
Por este motivo narra la biblia, que fueron canteros fenicios quienes construlleron el templo. Y cedros del Libano, formaron sus vigas del techo. Y era tan común y frecuente el oro y la plata durante los reinados de David y de Salomón.
Mi alma. Haber si aprendes un poco de historia egipcia.
Que parece ser, que te hace falta.







Yo soy cristiano, amo a Israel y a las Santas Escrituras y aunque cada cual puede tener su propia opinión, me parece indignante que algunos pseudo cientÃficos como este tipo promuevan semejante sarta de tontunas…. deberÃa cambiar su nombre de Israel por el de Mahmud o algo asi…