17 April 2006 - י"ט ניסן תשס"ו
El Gobierno propone liberar a un terrorista palestino si EE.UU. deja en libertad a uno de sus espías
El Gobierno israelí está dispuesto a liberar a un terrorista palestino a cambio de obtener la libertad de Jonathan Pollard, un ex analista del Pentágono condenado por espiar para el Estado judío, según informó la Radio del Ejército el domingo.
Según el informe, Israel quiere el apoyo de Estados Unidos para la propuesta de liberar a Marwan Barghouti, que cumple cinco condenas a perpetua como autor intelectual de atentados mortales. A su vez, Israel pide la libertad de Pollard, que cumple cadena perpetua en Estados Unidos por vender secretos militares a Israel durante la década de 1980.
La propuesta fue presentada por funcionarios del Gobierno israelí, según el informe. La cancillería se negó a hacer declaraciones y el portavoz de la embajada estadounidense, Stewart Tuttle, calificó el informe de “conjetura absurda”. “Que yo sepa, no tiene fundamento real”, dijo Tuttle.
Fuentes de la seguridad israelí informaron a la radio que la libertad de Barghouti, un dirigente de gran influencia en el partido Fatáh del presidente Mahmud Abbas, permitiría a éste recuperar el poder que ahora tiene la milicia Hamás y restablecer la estabilidad en los territorios.
Hamás derrotó a Fatáh en las elecciones parlamentarias de enero y formó Gobierno hace dos semanas y media. Estados Unidos, Europa e Israel han roto relaciones y cesado la transferencia de fondos al gobierno palestino.
Pollard trabajaba como analista civil de asuntos navales en el Pentágono cuando lo detuvieron en 1985. Se declaró culpable y lo condenaron a perpetua. Desde entonces, Israel le concedió la ciudadanía y presiona a Washington para que lo indulte. [AP]
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.José Antonio María dijo el 21 de April, 2006:







Noti-Israel 18 Abril 2006
Estoy muy contento de que os acordéis del que llevado por su amor a su pueblo, fue capaz de labrar su ruina y desgracia. E intentéis liberarlo.
No importa el H.P. que reclaman; me parece muy bien, que sea entregado a cambio.
Ojalá que este hombre, pueda lograr reunirse con los suyos en Israel; dejando pasar, correr ante él, los recuerdos.
Ayer lunes, a eso de la media tarde, me conecté a Internet, con ánimo de abrir el correo de yahoo. Fue entonces cuando recibí las primeras noticias del atentado con hombre-bomba, de la estación de autobuses de Tell Avit. Hoy ya está en letra impresa. Ya no son 6 los muertos, que ascienden hasta 9, a lo que hay que añadir más de una veintena de heridos de gravedad.
Aun así continúo con los preparativos de mi viaje a Israel. Y no descarto el quedarme definitivamente a vivir allí. Pero siento temor, no por mí, sino por mis nietos cuando vayan a visitarme.
Tengo confianza en las autoridades y gobernantes de Israel. Los cuales han prometido una respuesta adecuada, ante tan atroz atentado terrorista.
Pero yo sé bien que su respuesta no será desmedida, ni siquiera acorde. Se limitaran, como en veces anteriores, en ajustar algunas de las atrasadas cuentas, que ha mucho ya, debieran estar ajustadas.
Los petroárabes dominan la prensa europea, mediante escritores de pluma a sueldo. Gentes para los cuales el sufrimiento del pueblo judío es regocijo. Y están dispuestos a dar voces de alarma ante cualquier respuesta hebrea por pequeña o mínima que sea.
Son como sepulcros bien blanqueados; blancos y resplandecientes por fuera y llenos de inmundicia por dentro. Gentes que no tienen más ideología que el dinero. Aun cuando se fingen ideólogos.
Pues son muchos los dispuestos a negar su derecho a existir, del Estado de Israel.
Los cuáles no desaprovechan oportunidad alguna para hacerlo.
No debe ser fácil el poder soportar las tan tremendas tensiones que conlleva el ser gobernante del Estado de Israel.
No es extraño ni sorprendente, el que haya sido un infarto cerebral, lo que haya acabado con la vida pública Ariel Sharón.
En realidad esta táctica árabe o musulmana, convertida en estrategia, es la misma que la utilizada en el Líbano, que tan claros resultados favorables les ha proporcionado.
Esta táctica y/o estrategia, es recurso frecuente de musulmanes en muy distintas épocas y lugares. La vimos contra los franceses en Argelia, haciéndoles marchar de allí.
Al no ser capaz Francia de dar una respuesta adecuada, hoy sienten el mismo mal, pero dentro de Francia.
En el Marruecos español también lo intentaron, pero allí estaba la Legión, durante aquellos tiempos en los que le era permitido el dar por si misma una respuesta.
Son tropas de salto en permanente vanguardia; sometidos a una muy férrea disciplina acuartelaría.
Solos son temibles. Y en cuanto se juntan entre ellos, más de dos. Pueden resultar horribles.
Son los novios de la muerte. Deseosos de la lucha cuerpo a cuerpo, por ver el rostro de su amada reflejado en la faz de sus enemigos.
De modo que los distintos clanes marroquíes, sabían muy bien que si alteraban la paz de la colonia; sus jaimas serían “visitadas“, con claro ánimo de perturbar la paz y sembrar la discordia.
Por lo que ellos mismos, se encargaban de que ninguno de ellos, “invitase” a venir al poblado a vecino tan funesto. Tanto, que tras su paso, no deseaban guardar del, ni el recuerdo de su paso.
Cada vez que se produce uno de estos funestos atentados. Se me paraliza la voz, ni siquiera pensar con claridad puedo. Tan sólo me es posible sentir. Llenándose mi sentimiento de las posibles y recomendables respuestas.
Pero lo que está claro, es que la sociedad israelí no puede vivir así. Atenazada siempre. A la espera de que un asesino logre burlar el cerco impuesto al geto, para poder recoger su bomba y hacer con ella todo el daño posible, mientras sus compinches exhiben su fotografía de antes de estallar en los aires.
A ninguna persona, menos aún a un grupo social; le es posible el vivir bajo constante amenaza.
Tarde o temprano estallará en imprevisible respuesta.
No es difícil amar la paz. Lo realmente difícil es que te dejen hacerlo. Por lo que por si misma, se impone la Paz de la Victoria. La de la aniquilación o exterminio de tus enemigos, o cuando menos de las pretensiones de estos. Esto es para la paz, un excelente cimiento.
Yo estoy con vosotros.
Hasta en la tremenda soledad, abandonado por todos, encerrado entre las cuatro paredes de un manicomio.
Yo estaré siempre con vosotros.
Con todos aquéllos que pretender ser y seguir siendo. Por que sea en la Tierra, la santa presencia del Señor nuestro Dios.
Un manicomio es el mayor desierto que pueda encontrarse sobre la faz de la Tierra.
Un lugar dónde no tienen bastante con mantenerte físicamente preso. Sino que además se te negará el derecho a ser. No permitiéndosete siquiera, clamar en desesperación y agobio ante el Señor nuestro Dios.
Estando bajo la tutela de unas gentes y sus secuaces, que se autotitulan médicos, a pesar de no haber sido capaces de curar en sus vidas a nadie.
Los cuáles, llevando en una mano el manual de las aberraciones del positivismo científico. Con la otra diagnostican y aseveran; cuan si fuesen sacerdotes del Santísimo Cristo del Perdón.
Gentes de los cuales, cuanto se puede esperar, es que intenten arrojar sobre ti, su grande mediocridad; haciéndola sobre ti pesar.
Pues hasta allí. Rogaré a Dios por mí y por vosotros.
Sin otra música que me consuele y alivie, que aquella que interprete un ángel.
Resultando ser la causa de su tanta ruina. De tan gran desesperación. El hecho de que pretendiendo ser ambidiestro, como su padre. El cuál era zurdo de natural tendencia, desde muy pequeño; pero sus padres, profesores y sociedad de su tiempo; determinaron que no lo fuese, por lo que tuvo que ser diestro.
De modo que a escondidas, a su natural tendencia, dio riendas sueltas.
Le ayudó el hecho, de ser de oficio panadero. En su época no existían maquinas boleadoras ni formadoras; por lo que todo el trabajo de dar forma a las distintas piezas, tenía que hacerlo el panadero. Y éste, al elaborar las piezas de pan con ambas manos, iguales y al mismo tiempo, era doble el rendimiento. Por lo que ningún patrono se quejó de ello.
Empeñado como estaba en ejercitar el manejo de su mano izquierda. Aprendió a utilizar con ella, las distintas herramientas de trabajo. Después inicio a aprender a escribir. Y cuando ya lo hacía, tan bien con la mano izquierda como con la derecha. Resolvió que era gran tontería hacerlo igual con ambas manos. De manera que por diferenciarlas, optó por escribir con la mano izquierda al revés, utilizando una clave que pusiese el conocimiento de sus escritos a buen resguardo o recaudo. De modo que escritos al revés, de derecha a izquierda, renglón tras renglón, únicamente podían leerse con facilidad, enfrentando lo escrito a un espejo. De forma que la imagen sobre él reflejada se podía leer con facilidad.
Pero siendo cuantos le rodeaban tan torpes, que con la solución no pudieron dar. Resolvieron entre todos, a espaldas suya, sin su conocimiento, diagnosticarlo por loco. Darlo por demente o enfermo mental. Buscando para que lo aseverase, a un inútil con titulo, que ni siquiera lo vio. Tan sólo vio los escritos que le presentaron.
Y sin contar con él para nada, por sorpresa lo prendieron, haciéndole dar con sus huesos en un manicomio. Con el consentimiento de su familia, que lo creía loco. Y la firma de su celosa esposa, quién no podía soportar el no poder leer cuanto estaba escribiendo.
Fue tanta la violencia que ejercieron contra él, que le costó 23 años poder recordar y comprender cuanto le había sucedido. Para así poderse librar del retraimiento infantil al que estaba sujeto.
Hoy tengo 52 años. Y puedo decir, que en mi vida he sido capaz de robar o mentir.
No es virtud. Era simplemente que no podía. Era niño sintiéndose ante la presencia de Dios.
Tenía entonces 23 años, y no pude recordar y con ello pensar, hasta los 46 años.
Yo no soy como San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús; cumbre de entre los místicos españoles. Más judíos que sus muertos; pues ambos eran descendientes de judíos conversos.
Yo soy judío, porque fue mi Dios, lo único que me dejaron.
Pudiéndose decir: Que yo soy judío, hasta peerme (pederme)
Pues tras de aquello.
Estando un día clamando a Dios, por cuanto me había sucedido.
Un soplo de aire de respirar entro en mi boca. Resultando ser palabra del santo nombre de Dios. Yo que lo identifique al instante, no queriendo que se me escapase, no paraba de aspirar aire sin expulsarlo, comprimiéndolo en el estomago. Y en llevando como un cuarto de hora aspirando aire sin parar. Sin que una sola partícula de aire, de mí saliese.
Se me ocurrió: Chiquillo, respira con normalidad, no seas bruto; deja escapar de tus pulmones un poco de aire. A lo que respondí: Da igual. Si no vuelve a salir por arriba, ya saldrá por detrás.