26 June 2006 - ל' סיון תשס"ו
El Ejército de Israel reparte a sus oficiales un manual sobre legislación y crÃmenes de guerra
Los oficiales y comandantes de las unidades de combate israelÃes tienen un nuevo libro de cabecera desde hace unos dÃas. El Ejército hebreo ha editado un manual, redactado por la Escuela de Legislación Militar y por la FiscalÃa General Militar, sobre legislación internacional y crÃmenes de guerra. La intención: explicar a los mandos militares, los mismos que dirigen las operaciones contra Cisjordania y, sobre todo en tiempos recientes, contra Gaza, la importancia de respetar las convenciones internacionales.
En el texto, de apenas unas páginas, se especifica, por ejemplo, el armamento admitido según dichas convenciones.
Asà se asegura que está permitido que los paracaidistas disparen desde el aire, mientras descienden, contra los terroristas en tierra; se sentencia que no está prohibido el uso de proyectiles de fósforo ni de 5.56 milÃmetros; y se «descubre», que pese a lo que se cree, tampoco están vetadas las bombas de racimo o con puntas de flechas en su interior.
Lo que se puede y lo que no
El manual, define lo que puede entenderse como objetivos legales e ilegales y explica cómo distinguir entre combatientes y civiles.
En este sentido, el comandante de la Escuela de Legislación Militar, el Teniente Coronel Baruj Mani, asegura que «la polÃtica del Ejército de Israel es la de evitar dañar a los civiles pero no siempre es posible y se dan casos trágicos. Esa no es nuestra intención que, por otra parte, sà es la de los grupos terroristas».
No obstante, el Teniente Coronel Mani añade que «incluso la legislación internacional permite llevar a cabo operaciones militares en las que de antemano se sabe que existe un riesgo proporcionado de dañar a civiles. Lo importante es que el riesgo esté controlado lo más posible, cuando ese riesgo es desproporcionado es cuando no se permite realizar el ataque».
Por si cupiera alguna duda al respecto, el manual se detiene con especial atención en un punto que desea clarificar:
«En 1998, Israel firmó la Convención de Roma pero en 2003 el Gobierno decidió no ratificarla. De ahà que sea Israel el que pueda, llegado el momento, juzgar a sus soldados pero no las Cortes internacionales».[Abc.es - Noti-Israel]
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