21 August 2006 - כ"ז אב תשס"ו
Luego de la guerra, el cese al fuego

En Naharia, así como en todo el norte israelí, la vida intenta volver poco a poco a la normalidad, mientras la vigilancia continúa.
Después de 34 días de lucha, incontables misiles terroristas disparados contra la población civil del norte israelí, y numerosos muertos a ambos lados de la frontera, el cese de fuego ordenado por la ONU entró en vigencia el lunes 14 a las 8 AM (horario israelí). En la orden de cese de fuego, el comando general del ejército israelí admite que se trata de un acuerdo frágil, pero Israel dará la chance para que se torne realidad efectiva. En esta nota, toda la información.
Fuerza internacional
Los primeros contingentes del ejército libanés se encaminaron hacia el sur del río Litani, en procura de la frontera internacional con Israel. Simultáneamente, la Fuerza Internacional de la ONU (FINUL) comenzará a recibir fuerzas de recambio de aproximadamente 12 países, en su mayoría europeos, que apuntalarán a los efectivos del gobierno central libanés que suplantarán a los terroristas de Hezbollá.
A tal fin, el lunes último se cumplió un primer encuentro entre el Vicecomandante de la región norte de Israel, el Coronel Alón Fridman, y sus pares del ejército libanés y de la FINUL. El oficial israelí reportó una buena predisposición y entusiasmo tanto de la ONU como de El Líbano.
En tanto, el jefe de operaciones de paz de la ONU, Jean-Marie Guéhenno, exhortó el viernes a Francia a que se convirtiera en la “espina dorsal” de la fuerza multinacional que junto con el ejército libanés tendrá la tarea de hacer respetar la tregua en el sur del Líbano. “No pedimos a Francia que suministre más de la mitad de la fuerza de 15.000 hombres. Eso sería pedir demasiado. Lo que es importante es que Francia pueda ser la espina dorsal de la fuerza”, dijo Guéhenno al diario francés Ouest-France.
Israel, por su parte, cuestionó la composición de las fuerzas de paz. El embajador de Israel ante la ONU expresó que sería “difícil, si no es que inconcebible”, aceptar que naciones que no reconocen su derecho a existir formen parte de las fuerzas de paz de la ONU en Líbano. Así lo expresó Dan Gillerman, luego de que Indonesia y Malasia, países que no reconocen a Israel, prometieran tropas para el despliegue en Líbano.
“[Hace falta que Francia] dé una señal de contribución significativa. Todo el mundo la observa antes de decidirse.
El gobierno libanés cede ante Hezbollá
De las negociaciones entre el Primer Ministro libanés, Fuad Sionara, y el jefe de Hezbollá, Hassan Nasralla, se perfila que la organización terrorista chiíta no entregaría sus armas a las autoridades de Beirut, tal como lo dispuso el Consejo de Seguridad de la ONU. Según esta transacción, Hezbollá almacenará sus armas en sus propios arsenales.
El lunes en un mensaje televisivo grabado, Nasralla afirmó que “no hay ninguna otra fuerza que pueda reemplazar a Hezbollá en la defensa eficaz del sur libanés frente al enemigo sionista, por ello es prematuro hablar de que Hezbollá deponga las armas”.
En la parte central de su discurso, el jefe de Hezbollá se ocupó de calmar la indignación de la población libanesa y aseguró que su movimiento terrorista distribuirá todo el dinero necesario para “reconstruir las poblaciones destruidas por los bombardeos israelíes”. Con esta promesa, Nasralla comienza a librar una lucha dentro de la sociedad para, con petrodólares iraníes, conquistar las voluntades libanesas, porque descuenta que el hasta ahora débil gobierno de Sionara recibirá grandes partidas de dólares norteamericanos y europeos para reconstruir Líbano.
Siria rompió el silencio
El Presidente sirio, Bashar al-Asad, quien hasta ahora guardó silencio, el martes al mediodía ofreció un discurso televisado ante la Asociación de Prensa, en Damasco. El mandatario dijo que su gobierno adoptó la vía pacífica como estrategia inmediata para recuperar los territorios ocupados por Israel, pero agregó que Siria no descarta otras vías menos cómodas para recuperar sus tierras. Asad agregó que no hay ninguna esperanza de alguna salida pacífica al conflicto árabe-israelí, mientras que en la Casa Blanca siga estando el Presidente Bush.
Irán también se expresa
A todo esto en Teherán, uno de los principales líderes espirituales del régimen de los ayatolaes iraníes, dijo: “Ya vimos como minúsculos cohetes Katiushka inmovilizaron todo el norte de Israel, es hora de que los israelíes empiecen a preocuparse por lo que les pasará cuando misiles de largo alcance lleguen directamente de Teherán a Tel Aviv”. Estos acordes guerreros fueron pronunciados por el ayatola Ahmad Khatami en la televisión oficial de Irán. Khatami no integra el gobierno de Teherán, pero preside el Consejo Superior Islámico de Irán.
Más del 85% de los comercios de la Galilea se paralizaron durante la guerra
La Administración Nacional de Pequeñas y Medianas Empresas determinó que en Israel hubo un brusco descenso en el consumo local y en la demanda de mano de obra y empleos especializados. Por otro lado, el lunes en la Bolsa de Valores de Tel Aviv se registraron aumentos en casi todas las transacciones. La tenue calma bélica ya permite oír la efervescencia creciente en los sectores productivos del norte israelí. La Administración Nacional de Pequeñas y Medianas Empresas determinó que más del 85% del comercio minorista en la Galilea estuvo totalmente paralizado durante la mayor parte de la guerra.
Luego de la intervención israelí, Líbano recupera su soberanía en el sur del país
Dispuesto a tomar control de una zona antes dominada por Hezbollá, el ejército libanés cruzó el río Litani y volvió el jueves al sur del Líbano tras una ausencia de casi 40 años en la región. Mientras tanto, las tropas israelíes se retiraban progresivamente y flexibilizaban el bloqueo aéreo del país, lo que permitió operar los primeros vuelos entre Amman y Beirut. En el cuarto día de tregua, los soldados libaneses -que fueron bien recibidos tanto por los residentes cristianos como por los combatientes islámicos- tomaron posiciones en unas 30 localidades, muchas de ellas muy cercanas a la frontera con Israel, y se preparan para hacerse cargo del terreno transferido por las tropas de Israel a las fuerzas de las Naciones Unidas.
Olmert, arrinconado por las críticas
A menos de una semana del fin de las hostilidades en Medio Oriente, el Primer Ministro israelí, Ehud Olmert, enfrenta un aluvión de críticas por errores cometidos durante la guerra y por una serie de escándalos en su gabinete, que pone en jaque la continuidad de su gobierno.
La prensa, los analistas y buena parte de la clase política coinciden en que el gobierno no tendrá ningún futuro si no saca conclusiones de la guerra y retoma la iniciativa en el plano político.
Los diarios israelíes, que denuncian la poca preparación del ejército y las “graves carencias” en la dirección de la ofensiva, advierten sobre la posibilidad de una nueva ola de protestas populares como la que se produjo tras la guerra de octubre de 1973 contra Egipto y Siria. Según el periódico israelí Haaretz, los dirigentes políticos que vieron a Olmert esta semana dicen que se convirtió en un hombre diferente del que era. “Menos arrogante, menos seguro de sí mismo, haciendo más consultas a su entorno”. Al parecer, Olmert estaría indignado con los altos mandos del ejército, a quienes les dio vía libre para dirigir la ofensiva sobre el Líbano y no lograron los resultados esperados.
En los últimos días, algunos observadores han acusado al jefe del Estado Mayor israelí, Dan Jalutz, de haberse confiado en la superioridad aérea en las primeras etapas del conflicto armado, y consideraron que debería haberse lanzado desde el principio una operación terrestre a gran escala. También hubo críticas por supuestas fallas en abastecer a las tropas terrestres de los equipos necesarios, suficiente agua y alimentos.
Frente a esta situación, Olmert se encuentra arrinconado por dos fuertes objeciones. Algunos lo acusan de haber manejado mal la ofensiva -en definitiva, él es la máxima autoridad-, y otros afirman que Olmert terminó siendo una “marioneta” de Jalutz, ya que éste habría decidido por su propia cuenta qué estrategia llevar a cabo en la guerra, que duró 34 días y dejó más de 1200 muertos.
Gerald Steinberg, politicólogo de la Universidad de Bar-Ilan, cerca de Tel Aviv, se mostró tajante y estimó que esta situación desembocará en la dimisión en bloque del Ejecutivo. “Los israelíes piensan que la guerra era justa, pero también que fue mal dirigida. En los seis próximos meses, el Premier y el Jefe del Estado Mayor deberán dimitir”, dijo.
A esto hay que sumarle que los principales dirigentes del partido gobernante Kadima -Olmert, el Ministro de Justicia, los jefes de las comisiones de Defensa y de Asuntos Extranjeros del Parlamento- se encuentran en investigación judicial.
El premier es investigado por la compra de una mansión en Jerusalem a 1,2 millones de dólares, mientras que su valor real oscilaba entre 1,6 y 1,8 millones. Olmert y su esposa, Aliza, podrían ser citados a declarar por el encargado de controlar los bienes estatales, ya que la vivienda había sido declarada bien arquitectónico para ser preservado por el municipio de Jerusalem. La acusación motivó que el analista Ari Shavit escribiera en el diario Haaretz que el Premier “es un muerto que camina”. En tanto, el Ministro de Justicia, Jaim Ramón, anunció que renuncia a la inmunidad del cargo y que está dispuesto a dimitir, a raíz de las acusaciones de acoso sexual contra una joven soldada.
Ante esta acumulación de inconvenientes, el diario Haaretz, basado en conversaciones privadas entre Olmert y sus ministros, citó al Premier diciendo que la retirada de Cisjordania ya no estaba en el primer lugar de su agenda de gobierno. Según el plan para los territorios ocupados de Cisjordania, pieza central del programa electoral con el que Olmert ganó las elecciones de marzo pasado, Israel evacuaría a 70.000 judíos que viven en colonias aisladas para reagruparlos en bloques de asentamientos que estarían dentro de la barrera de seguridad que Israel edifica en esos territorios. Sin embargo, la reaparición de la violencia en la Franja de Gaza, más la guerra en el Líbano, parecen haber aguado el proyecto del premier.
De hecho, Israel fue en las últimas semanas el objetivo de cohetes disparados desde dos territorios de los que su ejército se retiró en los últimos años: el sur libanés (evacuado en mayo de 2000) y Gaza (en septiembre de 2005).
Reservistas indignados con el plan de ataque
“Las órdenes eran demasiado confusas. Se nos dijo que tomáramos por asalto un poblado. Las cosas salieron mal y nuestros soldados resultaron muertos. Se nos dijo entonces que saliéramos precipitadamente y probáramos suerte en otro”, relató un teniente de la Brigada de Infantería de elite Golani.
Los reservistas revelaron que sus superiores les habían informado que tomarían el control de una zona de seguridad de dos kilómetros de profundidad, luego de ocho y, por fin, que irían hasta el río Litani.
“En ningún momento estuvimos en condiciones de saber cuándo debíamos detener nuestro avance. Y de repente la guerra se acabó”, denunció un paracaidista de reserva.
Un oficial del servicio de inteligencia confió a los periodistas que los mapas aéreos puestos a su disposición por la comandancia databan de 2002 y estaban llenos de errores, en particular sobre los depósitos de armas secretos o los bastiones de Hezbollá.
Los conductores de tanques afirmaron que no tuvieron el tiempo requerido para entrenarse antes de los combates, lo que explicaría las bajas sufridas en sus unidades.
Según fuentes militares, el plan inicial establecía dos semanas de bombardeos y ataques aéreos, seguidos inmediatamente de dos semanas de ofensiva terrestre masiva. “Está claro que el gobierno dio marcha atrás debido al balance cada vez más elevado de soldados muertos en el Líbano y vaciló demasiado antes de lanzar, poco antes del cese de las hostilidades, la ofensiva terrestre masiva”, que dejó 34 soldados muertos en 48 horas de combates.
La comandancia se vio entonces obligada a improvisar un nuevo plan para controlar el sur del Líbano por tramos, cuya aplicación vacilante culminó en un balance “poco brillante” de la guerra, según una fuente militar.
Otra falla: la movilización de los reservistas demoró demasiado. Fue así como, según un oficial de reserva, las fuerzas terrestres no se pusieron en marcha hasta el 31 de julio, y no a comienzos de la guerra, el 12, como estaba inicialmente previsto.
En el plano logístico, las críticas de los reservistas son igual de duras o incluso más. Algunos señalaron que los cinturones de combate databan de la Guerra de los Seis Días, en junio de 1967. “No se puede concebir que se envíe a los soldados al combate sin agua”, se quejó uno de ellos que dijo haberse visto obligado a beber el agua de las cantimploras que habían perdido combatientes de Hezbollá.
Las mismas críticas se hicieron en relación con el abastecimiento de víveres para las unidades que combatían en el interior del Líbano.
Peretz autorizó que una comisión interna evalúe el funcionamiento de las Fuerzas Armadas durante la guerra
Estará encabezada por el Teniente General Lipkin Shajak y analizará lo sucedido para formular conclusiones para una inmediata eficientización de los organismos militares y de seguridad. El titular de Defensa y del laborismo israelí, Amir Peretz, admitió que los comandantes del ejército no le informaron que los misiles en poder de Hezbollá tienen una envergadura que entraña una amenaza estratégica existencial para el Estado Judío.
Pese a ello, Peretz considera que aún es prematuro ingresar en imputaciones de responsabilidades sobre este delicado tema.
Por otra parte, Peretz designó una comisión interna para evaluar el funcionamiento de las fuerzas armadas y los organismos de seguridad durante el reciente conflicto con los terroristas libaneses. La comisión deberá también investigar cómo fue atendida la retaguardia civil en el norte israelí.
Hubo fuertes críticas políticas y militares sobre la apresurada designación de una comisión indagadora interna por el Ministro de Defensa. La principal objeción es que su titular es un militar político de trayectoria impecable, pero se cuenta en el círculo de allegados íntimos de Peretz.
Peretz acusa a sus generales de no advertirle del arsenal de cohetes y misiles de la milicia chiíta
Durante los 34 días de guerra, Hezbollá disparó casi 4.000 cohetes contra poblaciones de la Galilea, que causaron la muerte a 39 civiles, y por primera vez golpeó la ciudad de Haifa con otros más desarrollados de origen iraní.
Según el citado periódico, en algunas conversaciones privadas Peretz ha dicho que los generales nunca le informaron de que Hezbollá representaba una “amenaza estratégica” para Israel ni le pusieron al corriente sobre el arsenal de la organización chiíta.
Para agravar más la situación, el Ministro ha ordenado que se le pase una lista de las llamadas telefónicas que cada General hizo durante la guerra, tanto desde sus oficinas como desde sus teléfonos privados, algo que ha sentado muy mal en la cúpula militar.
El Ministro de Defensa quiere descubrir y castigar a los Generales que en esos 34 días filtraron a la prensa información confidencial que no deberían haber salido del ámbito del Ejército.
Peretz se encuentra bajo una gran presión después de que su popularidad haya caído en picada, pasando del 61 por ciento en los primeros días del conflicto a sólo el 28 por ciento en la actualidad, lo que repercute negativamente en sus ambiciones políticas.
Pero las filtraciones de los Generales no se han detenido y como consecuencia de ello se supo que a principios de año el Ejército suspendió por falta de presupuestos la instalación de sistemas antimisiles en los tanques, y ésta ha sido la principal causa de muerte entre los soldados. Ahora, el Ejército ha decidido instalar esos sistemas en los blindados.
Las relaciones entre Peretz y la cúpula militar se han enrarecido más a raíz de que el ministro de Defensa haya creado una “comisión de control” que investigará el comportamiento de los altos mandos durante la guerra.
Vendió acciones cuando comenzó la guerra y piden su renuncia
El periódico israelí ‘Maariv’ reveló -en la mañana del 15 de agosto- que el Jefe del Ejercito de Defensa de Israel, Dan Jalutz, vendió acciones propiedad de su familia el mismo día del ataque del Hezbollá en el que resultaron muertos 8 soldados israelíes y fueron secuestrados otros 2.
Este incidente y un ataque del Hezbollá sobre las ciudades israelíes provocaron la respuesta israelí en el inicio de una guerra que duró poco más de un mes.
Según el periódico ‘Iediot Ajaronot’, el Ejército confirmó la venta de las acciones que realizó Jalutz pocas horas después del secuestro de los soldados.
El ataque fue confirmado y revelado a las 9 de la mañana y Jalutz llegó a la sucursal del Bank Leumi de la calle Dizengoff en el centro de Tel Aviv a las 12 y solicitó vender sus acciones por un valor de 120.000 shekels (27.000 dólares).
Desde el momento del ataque y el secuestro las acciones de la bolsa de Tel Aviv se derrumbaron cayendo un promedio del 8%.
Si bien se aclara que no existiría una violación a la ley al vender acciones en estas circunstancias, sí se aclara que se prohíbe la utilización de lo que se llama ‘información interna’ de la que no dispone el público en general.
Por eso Jalutz podría estar infringiendo la ley que prohíbe tomar esa ‘información interna’ para ser utilizada en su bien propio y sus negocios personales.
Iejiel Kesher, un analista entrevistado por ‘Iediot Ajaronot’ afirma que dice “en principio no hay utilización de información interna en el caso de las acciones ya que no se trata de una empresa en particular, sino de una información general y es por ello que no habría infracción. La pregunta, de todos modos, es si en otros ámbitos esta acción es correcta”.
En su descargo, Jalutz afirmó que “se trata de una cartera de acciones propia, en las que perdí 25.000 shekels y por eso decidí empezar a venderlas en etapas. Es verdad que vendí acciones por 120.000 shekels el 12 de julio, pero no puede relacionarse esto con la guerra. En ese momento yo no sabía que iba a haber guerra”.
Un comunicado del Ejercito afirma que “el Jefe del Ejército trabaja día y noche para defender las vidas de los ciudadanos y soldados del Ejército, y el intento de relacionar el secuestro de los soldados, el inicio de la guerra y sus temas privados no es correcto”.
Por su parte, el diputado Arie Eldad, de Unión Nacional, ya afirmó que se debe echar a Jalutz por haber vendido acciones el día de los ataques “y si dice, como dijo, que no sabía que iba a haber guerra, entonces debe renunciar ya que un Jefe del Ejército no puede no saber que va a haber guerra luego de un ataque de esa envergadura”.
[Radio Jai - La Nación - Infobae - Nueva Sion - Noti-Israel]
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.Lionel Paredes dijo el 22 de August, 2006:
.José Antonio María dijo el 22 de August, 2006:
Todo está muy bien. Es bueno y correcto el realizar analisis autocriticos.
Pero si no se han cumplido los objetivos la guerra debe continuar.
Ya parece que pasaron los tiempos de las guerras relampagos o muy rápidas. Hoy es necesario el perceberar con el menor coste posible.
No dar tregua a los enemigos de Israel.







Israel debe sacar ganacia de esta guerra.De un lado hay un enemigoi enfurecido dispuesto a borrarlo del mapa y del otro lado un mundo enloquecido por las noticias de muertos civiles,astutamente manejados por la propaganda antisionista.
Se debe evaluar exhaustivamente la operatividad de los mandos y la suicida politica del premier.
Por nuestra parte estamos formando bloques de opinion a favor de Israel y comenzamos entre los grupos cristianos que leen la Biblia y la obedecen.Shalom.