4 September 2006 - י"א אלול תשס"ו
Un millar de palestinos a cambio de Guilad Shalit
Las negociaciones son llevadas a cabo por mediadores egipcios en El Cairo y una delegación israelí. Liberación de soldados en tres etapas. El debate actual en las negociaciones entre una delegación israelí y mediadores egipcios en El Cairo para la liberación del soldado israelí secuestrado Guilad Shalit es en torno a que Israel libere en tres etapas a un total de 1.000 prisioneros palestinos.
Citando a funcionarios gubernamentales árabes, el periódico indica que este acuerdo no incluiría a cuatro ministros palestinos, de Hamás, detenidos por Israel, así como otros 29 legisladores parlamentarios.
Tampoco sería liberado el prisionero palestino más famoso y líder de Al Fatah, Marwan Barguti.
De acuerdo al rotativo, lo primero sería que Shalit regrese a Israel. Recién tres días después serían liberados los primeros 350 palestinos de las cárceles.
Hasta ahora no se aclaró quién le garantizaría a la parte palestina que los presos efectivamente sean liberados. En las primeras conversaciones hace dos meses habían rechazado una garantía del presidente egipcio, Hosni Mubarak.
Shalit fue secuestrado en la Franja de Gaza el pasado 25 de julio. El 12 de julio la agrupación radical chiíta Hezbollá había secuestrado a dos soldados israelíes, y sobre su liberación a cambio de prisioneros libaneses se negocia ahora con mediación alemana.
[Radio Jai]
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.Nygel dijo el 06 de September, 2006:
.homero dijo el 08 de September, 2006:
Calma Nygel, por ese camino se llega a lo que Hitler llamo “la solucion final”.Que El Eterno cuide siempre a Israel







Nunca, en ningún caso hay que negociar con los terroristas musulmanes.
A ellos no les importan los muertos propios, combatientes o civiles, que puedan haber ocasionado las acciones de represalia de Israel. Entre otras cosas porque tales bajas les ayudan a ganar la guerra mediática que libran en Europa.
Si Israel cede al chantaje y suelta a terroristas encarcelados, no tardarán demasiado en repetir la jugada.
Es tal el grado de fanatismo que mueve a estos malnacidos que la única manera de vencerlos es dejarles sin agua, sin aire y sin vida. Hay que eliminarles a ellos y a quienes les ayudan. Advertir seriamente a los países que les cobijan y los hombres y mujeres que les votan. Pues son tan culpables como ellos.
Los palestinos han elegido su destino votando a Hamás, y tienen que saber que no sólo se han equivocado al hacerlo, si no que además se han convertido en cómplices de sus acciones.
En mi país, unos dementes rezadores a Alláh mataron a 200 personas inocentes llenando de explosivos los trenes de cercanías. En Londres fueron 52, en Nueva York más de 2.500. Y en Bali, en Turkía y en la India ocurrió la misma tragedia. Y cada vez, después de los atentados, contemplamos por sus televisiones como millones musulmanes salen a las calles a festejar la sangre derramada. Se les ve sonrientes y satisfechos. Pues bien, es nuestro deber conseguir que se les borre este rictus de la cara, ayudándoles rápidamente a alcanzar esta especie de Disneylandia para adultos que ellos llaman paraíso.
En el futuro, si Occidente tiene la valentía de defenderse antes que los locos del turbante sigan invadiéndola poco a poco y acaben con su existencia, es posible que alguien cuente que existió una cultura llamada Islám, que nos dejó grandes monumentos y más sangre derramanda de la que el mundo pudo soportar.
No negocien ustedes. Les va su vida y la nuestra.