19 March 2007 - כ"ט אדר תשס"ז
ClarÃn y los judÃos
El periodista argentino Natalio Steiner, en su artÃculo titulado “…vengo por el aviso de ClarÃn…” pone de manifiesto que hace unas semanas el INADI ( Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo de la Argentina) denunció la inclusión de una definición discriminatoria y peyorativa en un diccionario infantil que se promovia como regalo junto a la revista Genios, de fin de febrero, publicación perteneciente al multimedios Clarin. La palabra en cuestión era “judÃo” que en el diccionario Espasa de la oferta es definida en una de sus acepciones como avaro,usurero. El diario ClarÃn en un escueto y ascéptico comunicado, manifestó su pesar e hizo su descargo público calificando al término agraviante comprometiendose a retirar el diccionario con prontitud y cambiandolo por una versión sin ese agravio histórico( y en la Argentina denunciado por largos años por el Sr. Armando Rey Serantes) origninado en la judeofobica historia de la España medieval. Como explica Steiner, resulta curioso que los editores de ClarÃn no hayan registrado que en la Enciclopedia ClarÃn, Tomo XIV, editada en 1999, también originada en España, se comete el mismo agravio que hoy “escandaliza” sin que haya sido corregido probablemente porque no tuvo la suerte de tomar estado público.Los lectores pueden verlo buscando el término en la penúltima página del tomo que no tiene las páginas enumeradas.¿Casualidad ?, se pregunta el periodista. Además, resalta errores muy groseros de concepción histórica, como ignorar a los hebreos como una de las civilizaciones antiguas.
En otra obra, continúa el periodista, se deslizan errores mucho más graves, de concepción histórica, que no fueron enmendados. En el Atlas de la Historia Universal editado por ClarÃn, basado en The Times de 1994,se citan y se describen con prolijidad y detalle a las más antiguas civilizaciones como los sumerios,hititas, babilonios,asirios, persas ,egipcios,chinos (con todas sus dinastias) ,hicsos,romanos,indios,mayas,aztecas pero curiosamente no hay referencia alguna al origen del pueblo hebreo en el capÃtulo que se refiere a las civilizaciones antiguas. Dado que no se puede obviar la presencia geográfica de la tierra de Israel, en varios de los mapas del atlas, la misma aparece con su denominación antigua , Canaan ( pag. 44) y con el nombre de Palestina ( pag. 28 y 287).Es más, se cita a los diversos reyes que conquistaron “Palestina “, entre ellos el egipcio Ramses II o el asirio Salmanazar III, también como conqusitadores de “Palestina “. Dato curioso si lo hay ya que la denominación Palestina de la tierra de Israel data del año 135 de la e.c cuando el emperador romano Adriano quiso desjudaizar toda presencia judÃa del paÃs y le puso el nombre de Palestina que proviene de Philistea o Filistea, nombre del pueblo de origen cretense que se asentara en la Franja de Gaza tal cual como lo testimonia la Biblia Hebrea y encarnizado enemigo de Israel.
Es más, al referirse al origen del cristianismo se omite todo origen judÃo de Jesús.Textualmente dice asÃ: “!… El cristianismo se originó en Palestina (sic) oficialmente anexada a Roma en el 6 a.e.c. cuando aquella estaba en ebullición ( bullÃa por la revuelta judÃa contra Roma). Por entonces habÃa varias sectas (se omiten que eran judÃas) algunas espirituales y otras polÃticas que esperaban al mesÃas “(pag. 78)
Si ud. quiere encontrar en la obra alguna referencia directa a la palabra Israel deberá ver la página 314 cuando se analizan los conflictos polÃticos del siglo XX en una sección titulada “Problema de Palestina” donde desde el mismo comienzo de la crónica aparece una verdad a medias: “Durante siglos Palestina estuvo poblada por una mayorÃa musulmana de habla árabe y por minorÃas cristianas y judÃas…”. Se omiten los años en que Israel fue soberana y con mayorÃa judÃa, muchos años antes que los musulmanes la ocuparan.
Concluye Natalio Steiner: aquellos mal pensados, como yo, que creen que ClarÃn es antisionista y antiisraelà en sus enfoques del conflicto del Medio Oriente podrá darse cuenta que el origen del fenómeno tiene raÃces en omisiones (no ignorancia) históricas. ¿Se animará ClarÃn a cambiar estas ediciones ?. Ud. ya sabe la respuesta.
[Con información de Natalio Steiner, co-director de Comunidades]
Comments are locked.
.Katriel dijo el 19 de March, 2007:







Es una aberracion a la historia la que hacen los editores de esa “enciclopedia”.Una vergüenza.