13 May 2007 - כ"ה אייר תשס"ז
Exclusivo de Noti-Israel: Totalmente en español las conclusiones principales del Informe Preliminar de la Comisión Winograd sobre la segunda guerra del LÃbano
Mucho se ha hablado de la presentación preliminar del Informe Winograd, el cual puso en jaque a las principales figuras del gobierno israelÃ, por su actuación durante la última guerra en el LÃbano.
Por primera vez en español, la traducción completa de las conclusiones principales del Informe Preliminar de la Comisión Winograd.
1. El 17 de setiembre de 2006, el gobierno de Israel decidió, a partir del Acto de Gobierno 2001, sección 8A, nombrar una comisión gubernamental de investigación “para estudiar la preparación y conducta a niveles polÃticos y de seguridad, concernientes a la dimensiones de la Campaña del norte que comenzó el 12 de julio de 2006″. Hoy hemos entregado al Primer Ministro y al Ministro de Defensa el informe preliminar, clasificado, y ahora estamos presentando el informe, desclasificado, al público en general.
2. La comisión fue designada debido a la intensa crisis y el profundo descontento con las consecuencias de la campaña y la forma en que fue conducida. Consideramos esta difÃcil tarea tanto una obligación como un privilegio. Creemos que cuanto mayor el evento, y mas profundo el sentimiento de crisis - mayor es la oportunidad de cambiar y mejorar los asuntos que son esenciales para la seguridad y el florecimiento del estado y de la sociedad en Israel. Creemos que la sociedad israelà tiene gran fuerza y resiliencia, con un fuerte sentido de la justicia de su existencia y de sus logros. Esto también se manifestó durante la guerra del LÃbano y luego de ella. Al mismo tiempo, no debemos desestimar las profundas falencias producidas.
3. Esta concepción de nuestro rol afectó la forma en la que operamos. Nadie ignora la necesidad de estudiar que ocurrió en el pasado, incluidas las responsabilidades personales. El pasado es la clave para aprender lecciones para el futuro. Aprender del pasado e implementar los conocimientos adquiridos son las implicaciones de las conclusiones de la Comisión.
4. Este énfasis en aprender de la experiencia no solo tiene que ver con nuestra concepción sobre el rol de una comisión publica. También tiene que ver con nuestra certeza que una de las cosas que hacen fuerte a la sociedad israelà es su libertad, apertura y creatividad. Junto con grandes logros, los retos que enfrenta son existenciales. Para enfrentarlos, Israel debe ser una sociedad que aprende - una sociedad que examina sus logros, y, en particular, sus fracasos, de modo de mejorar su habilidad para enfrentar el futuro.
5. En un comienzo tuvimos la esperanza que el nombramiento de la Comisión servirÃa como un incentivo para acelerar el proceso de tomar experiencia por parte de los sistemas relevantes, de modo que pudiéramos dedicar nuestro tiempo a estudiar todos los documentos en profundidad, y presentar ante el publico un cuadro comprehensivo. Sin embargo, la toma de experiencia ha a sido limitada. En algunos casos se dio un proceso inverso, y preocupante - un proceso de “espera” por el informe de la Comisión antes de emprender acciones determinadas y enérgicas de modo de corregir los errores que se han revelado.
6. Por lo tanto, hemos decidido publicar inicialmente un Informe preliminar, enfocado en las decisiones relacionadas con el comienzo de la guerra. Lo hicimos en la esperanza que los grupos relevantes actuaran de forma urgente para cambiar y corregir todo lo que sea necesario. Queremos reiterar y enfatizar que esperamos que este Informe Preliminar, que se concentra en la actuación de las más altas autoridades polÃticas y militares en cuanto a su decisión de ir a la guerra, no distraiga la atención sobre el preocupante cuadro general revelado por la guerra en si.
7. El informe preliminar incluye un numero de capÃtulos que tratan los siguientes temas:
a. La percepción de la Comisión acerca de su rol, y su actitud respecto a recomendaciones en general y a recomendaciones respecto a personas especÃficas en particular (capitulo 2). Vemos como tarea principal de una comisión publica de investigación, determinar los hechos, sacar conclusiones y presentar estas -con sus recomendaciones - ante el público y las autoridades de modo que estos puedan actuar en consecuencia. Una comisión pública no debe, en la mayorÃa de los casos, reemplazar el proceso usual de toma de decisiones, y determinar quien deberÃa actuar como ministro o comandante militar de alta graduación. De acuerdo con esto, incluimos conclusiones personales en el informe preliminar, pero no incluimos recomendaciones personales. Sin embargo, reconsideraremos esto en nuestro Informe Final, ante el cuadro general de la guerra.
b. La forma en que balanceamos nuestro deseo de comprometernos en una investigación rápida y eficiente con los derechos de aquellos que podrÃan ser afectados negativamente (capitulo 3). Las estipulaciones especiales de los estatutos de las Comisiones de Investigación a este respecto, no se aplican a las comisiones gubernamentales de investigación, pero nosotros nos consideramos, naturalmente, trabajando bajo los principios generales de la justicia natural. La comisión notifico a aquellos que pudieran verse afectados por la investigación, en cartas detalladas de incitación, sobre la forma en que podrÃan ser afectados negativamente, permitiéndoles asà responder a los cargos en su contra, sin enviar “avisos de advertencia” y manteniendo entrevistas casi-judiciales antes de alcanzar las conclusiones. Creemos que de este modo hemos facilitado a quienes pudieran ser negativamente afectados por nuestro informe, una plena oportunidad de responder a todas las alegaciones en su contra.
c. Los procesos y desarrollos en el periodo entre la salida del Ejercito de Israel del LÃbano, hasta el 11 de julio de 2006, que contribuyeron a crear el marco para la guerra del LÃbano (capitulo 4). Estos procesos crearon muchos de los hechos sobre los que debieron actuar los que tomaron las decisiones operativas el 12 de julio, y son por lo tanto esenciales, tanto para entender como para evaluar los eventos de la guerra. Comprenderlos es también esencial para extraer las lecciones correspondientes a estos eventos, cuyo significado es a menudo más amplia que la de la guerra en si.
8. La parte principal del informe preliminar es un examen detallado de las decisiones tomadas por las autoridades polÃticas y militares que condujeron a la guerra a partir del secuestro de dos soldados en la mañana del 12 de julio. Comenzamos con la decisión del gobierno en la noche del 12 de julio, de autorizar una respuesta militar contundente, y terminamos con el discurso del Primer Ministro en la Kneset el 17 de julio, cuando oficialmente presento la campaña y sus objetivos. Estas decisiones fueron crÃticas y por lo tanto merecen una investigación por separado. Debemos hacer notar que estas decisiones tuvieron amplio apoyo dentro del gobierno, la Kneset y el público a lo largo de este periodo.
9. A pesar de este amplio apoyo, hemos determinado que hubo serias fallas en estas decisiones y la forma en que fueron hechas. Consideramos que la responsabilidad primaria por estas fallas recae en el Primer Ministro, el Ministro de Defensa y el saliente Comandante de las Fuerzas Armadas. Los tres contribuyeron personalmente en forma decisiva en la toma de estas decisiones y la forma en que fueron hechas. Sin embargo, muchos otros comparten la responsabilidad por los errores que encontramos en estas decisiones y por el marco en que fueron hechas.
10. Las principales fallas en las decisiones tomadas y la forma en que fueron tomadas pueden resumirse como sigue:
a. La decisión de responder con una respuesta militar inmediata e intensiva no se baso en un plan militar detallado, comprehensivo y autorizado, basado en un estudio cuidadoso de las caracterÃsticas complejas del teatro de operaciones en el LÃbano. Un examen meticuloso de estas caracterÃsticas habrÃan revelado lo siguiente: la posibilidad de obtener triunfos militares con peso polÃtico-internacional significativo, era limitada; un ataque militar israelà conducirÃa inevitablemente al ataque con misiles sobre la población civil del norte israelÃ; no habÃa otra forma efectiva de respuesta militar a ese ataque de misiles, fuera de una operación terrestre extensiva y prolongada para capturar las áreas desde las cuales los misiles eran disparados - lo que acarrearÃa un alto “costo” y que no tenia amplio apoyo. Estas dificultades no fueron explicitadas a los lÃderes polÃticos antes que la decisión de atacar fuera tomada.
b. Consecuentemente, al tomar la decisión de ir a la guerra, el gobierno no considero el amplio rango de opciones, incluyendo la de continuar con la polÃtica de “contención”, o la combinación de movimientos polÃticos y diplomáticos con un ataque militar de menor envergadura, o la preparación militar sin acción militar inmediata - de modo de mantener para Israel todo el rango posible de respuestas al secuestro. Esta falla refleja debilidad en el pensamiento estratégico, que deriva en la respuesta al secuestro desde un plano más comprehensivo y abarcativo.
c. El apoyo del gabinete para esta acción se obtuvo en parte a través de la ambigüedad en la presentación de los objetivos y modos operativos, con el objeto de que los ministros con actitudes diferentes y aun contradictorias puedan apoyarlo. Los ministros votaron por una decisión no clara, sin comprender ni conocer su naturaleza e implicaciones. Ellos autorizaron el comienzo de la campaña militar sin considerar como se saldrÃa de ella.
d. Algunos de los objetivos declarados de la guerra no fueron claros y no podÃan alcanzarse, y en parte no hubiera sido posible alcanzarlos por medio de la acción militar autorizada.
e.El Ejercito de Defensa de Israel no mostró creatividad en las propuestas de acciones alternativas posibles, no alerto a los lideres polÃticos sobre la discrepancia entre sus propios escenarios y los modos de acción autorizados, y no demando -como era necesario según su planes - una temprana movilización de las reservas de modo que estas puedan ser equipadas y entrenadas en el caso de ser necesaria una operación terrestre.
f.Aun luego que estos hechos fueron conocidos por los lÃderes polÃticos, fallaron en adaptar la operación militar y sus objetivos a la realidad sobre el terreno. Por el contrario, sus objetivos declarados fueron demasiado ambiciosos, y se declaro públicamente que la lucha continuarÃa hasta que esos objetivos fueran alcanzados. Pero las operaciones militares autorizadas no hacÃan posible lograr estos objetivos.
11. La responsabilidad primaria por estas serias falencias recae en el Primer Ministro, el Ministro de Defensa y el ex Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. Particularizamos a estas 3 personas, porque es probable que si uno de ellos hubiera actuado mejor - las decisiones tomadas en el periodo crÃtico y la forma en que fueron hechas, asà como también el resultado de la guerra, pudieron haber sido significativamente mejores.
12. Comencemos con el Primer Ministro.
a. El Primer Ministro detenta la responsabilidad suprema y comprehensiva por las decisiones de “su” gobierno y las operaciones del ejército. Su responsabilidad por las falencias en las decisiones iniciales concernientes a la guerra proviene tanto de su posición como de su conducción, dado que fue el quien inicio y lidero las decisiones que fueron tomadas.
b. El Pimer Ministro decidió en forma apresurada, a pesar que no le habÃa sido sometido ningún plan militar detallado, y sin demandar uno. Además, su decisión fue tomada sin un previo estudio de las caracterÃsticas complejas del frente libanés, ni de las opciones militares, polÃticas y diplomáticas de que disponÃa Israel. Tomo su decisión sin una consulta sistemática con otros, especialmente fuera del ejército, a pesar de carecer de experiencia en asuntos militares y de polÃtica externa. Además, no considero en forma adecuada las objeciones polÃticas y profesionales que le fueron presentadas antes de tomar las decisiones del 12 de julio.
c. El Primer Ministro es responsable por el hecho que los objetivos de la campaña no fueron determinados clara y cuidadosamente, y que no hubo una discusión seria sobre la relación entre esos objetivos y los modos de acción militar autorizados. El hizo una contribución personal al hecho que los objetivos fueran excesivamente ambiciosos y no alcanzables.
d. El Primer Ministro no modifico sus planes una vez que lo que se esperaba de las acciones de Israel se revelo como no realista y lo que se esperaba de las mismas no se estaba materializando.
e. Todo esto se sumo para producir una seria falencia en el ejercicio del juicio, la responsabilidad y la prudencia.
13. El Ministro de Defensa es el ministro responsable por el contralor de las Fuerzas Armadas, y es un miembro importante del grupo de lideres a cargo de los asuntos polÃtico-militares.
a. El Ministro de Defensa no tenÃa ni los conocimientos ni la experiencia en materias militares, polÃticas o gubernamentales. También carecÃa de conocimientos en los principios básicos sobre el uso de la fuerza militar para lograr objetivos polÃticos.
b. A pesar de estas serias brechas, tomo sus decisiones durante este periodo sin recurrir a consultas sistemáticas con expertos polÃticos y profesionales, incluso fuera del gabinete de seguridad. Además, no le dio la atención adecuada a las reservaciones expresadas en las reuniones en las que participo.
c. El Ministro de Defensa no actuó en el marco de una concepción estratégica de los sistemas bajo su control. No consulto sobre los planes operativos del Ejército, ni los examino; no chequeo el grado de preparación e idoneidad del Ejército, y no examino la compatibilidad entre las metas acordadas y los modos de acción presentados y autorizados para alcanzarlas. Su influencia sobre las decisiones fueron principalmente puntuales y operacionales. No puso sobre la mesa -y no exigió la presentación - de opciones estratégicas serias para su discusión con el Primer Ministro y el Ejército.
d. El Ministro de Defensa no desarrollo una evaluación independiente de las implicaciones de la complejidad en el frente para una adecuada respuesta de Israel, los objetivos de la campaña, y las relaciones entre las acciones militares y diplomáticas en ese marco. Su falta de experiencia y conocimientos le impidieron enfrentar en forma competente tanto al Ejercito, que estaba a su cargo, como al Primer Ministro.
e. En todas estas vÃas, el Ministro de Defensa fallo en cumplir con sus funciones. Por lo tanto, su actuación como Ministro de Defensa durante la guerra perjudico la capacidad de Israel para responder adecuadamente a los desafÃos enfrentados.
14. El Comandante en Jefe es el comandante supremo de las Fuerzas Armadas y la principal fuente de información en lo concerniente al ejército, sus planes, preparación y recomendaciones presentadas a las autoridades polÃticas. Más aun, su actuación personal en la toma de decisiones dentro del ejército y en coordinación con el liderazgo polÃtico fue dominante.
a. El ejército y su Comandante en Jefe no estaban preparados para el evento de un secuestro a pesar de las alertas reiteradas. Cuando ocurrió el secuestro, respondió impulsivamente. No alerto a los lideres polÃticos sobre la complejidad de la situación, ni presento información, evaluaciones y planes disponibles en las Fuerzas Armadas en distintos niveles de preparación y aprobación, y que hubieran permitido responder mas adecuadamente a los desafÃos.
b. Entre otras cosas, el Comandante en Jefe no alerto a la conducción polÃtica sobre las serias deficiencias en el grado de preparación e idoneidad de las fuerzas armadas para una operación terrestre prolongada, en caso de ser esta necesaria. Además, no aclaro que las evaluaciones militares y el análisis del terreno concluÃan que existÃa una gran probabilidad que un ataque militar contra el Hizbolla, exigirÃa una operación de este tipo.
c. La responsabilidad del Comandante en Jefe se ve agravada por el hecho que el sabia bien que tanto el Primer Ministro como el Ministro de Defensa carecÃan del conocimiento y la experiencia adecuados en estos temas, y por el hecho que el los convenció que las Fuerzas Armadas estaban preparadas y disponÃan de planes operacionales adecuados a la situación.
d. El Comandante en Jefe no proveyó respuestas adecuadas a las serias reservas a sus recomendaciones, que opusieron ministros y otros lideres durante los primeros dÃas de la campaña, y no presento ante los lÃderes polÃticos los debates internos que se produjeron dentro del Ejercito concernientes a la relación entre los objetivos declarados y los modos de acción autorizados.
e. En todo esto el Comandante en Jefe fallo en sus obligaciones como comandante en jefe del Ejército y como parte critica del liderazgo polÃtico-militar, y exhibió deficiencias en profesionalismo, responsabilidad y juicio.
15. Concomitantemente determinamos que las falencias enumeradas aquÃ, y los resultados de la guerra, han tenido muchos otros responsables.
a. La complejidad del escenario libanés esta básicamente fuera del control de Israel.
b. La habilidad de Hezbolla de ubicarse “en el borde”, su habilidad para dictar el momento de incrementar las acciones, y el crecimiento de su capacidad militar y de su arsenal de misiles, se incremento en forma significativa como resultado de la retirada unilateral en Mayo del 2000 (que no fue seguida, como podÃa esperarse, por la ocupación del terreno por parte del Ejercito del LÃbano, en el limite entre Israel y el LÃbano).
c. Las deficiencias en el grado de preparación y el entrenamiento del ejército, su doctrina operacional, y varios defectos en su cultura y estructura organizacional, fueron total responsabilidad de los comandantes militares y de los lÃderes polÃticos a cargo, anteriores a los actuales Primer Ministro, Ministro de Defensa y Jefe de Estado Mayor.
d. En el nivel estratégico polÃtico y de seguridad, la falta de preparación fue también ocasionada por la falla en la puesta al dÃa y completa articulación de la doctrina de seguridad estratégica, en el más completo sentido del término, de modo que nos pudiera servir de base para encarar comprehensivamente todos los desafÃos que enfrentaba Israel. La responsabilidad por esta falta de una estrategia nacional de seguridad puesta al dÃa recae en los gobiernos de Israel a lo largo de los años. Esta omisión dificultó la preparación de una respuesta inmediata adecuada al secuestro, pues condujo a enfatizar una respuesta militar inmediata y contundente. Si la respuesta hubiese derivado de una estrategia de seguridad más comprehensiva, habrÃa sido más fácil tomar en consideración el balance general de fuerzas y vulnerabilidades, incluyendo la preparación de la sociedad civil.
e. Otro factor que contribuyo ampliamente a las falencias es la debilidad del trabajo de los altos funcionarios disponibles para el liderazgo polÃtico. esta debilidad ya existÃa bajo todos los Primeros Ministros anteriores, y su continua falencia es responsabilidad de dichos Primeros Ministros y sus gabinetes. El actual liderazgo polÃtico no actuó de modo de poder compensar esta falta, y no se apoyo lo suficiente en otros organismos dentro y fuera del sistema de seguridad que pudieran haber colaborado.
f. El gobierno de Israel en pleno fallo en su función polÃtica de tomar total responsabilidad por sus decisiones. No exploro ni busco respuestas adecuadas para las varias reservaciones que se presentaron, y autorizo una respuesta militar inmediata que no fue suficientemente estudiada, y mostró exceso de confianza en el juicio de los que primariamente tomaron las decisiones.
g. Miembros de las Fuerzas armadas que estaban familiarizados con la inteligencia y las evaluaciones sobre el frente libanés, y las serias deficiencias en preparación y entrenamiento, no insistieron en que esto hubiera debido ser considerado dentro del ejercito, y no alertaron a los lideres polÃticos con respecto a las fallas en la toma de decisiones, y la forma en que fueron hechas.
16. Como resultado de nuestra investigación, hacemos una cantidad de recomendaciones estructurales e institucionales, que requieren urgente atención:
a. El mejoramiento de la calidad de las discusiones y toma de decisiones dentro del gobierno mediante el fortalecimiento y profundización del trabajo del staff; el estricto cumplimiento de la prohibición de escapes en la información; el mejoramiento del conocimiento base de todos los miembros del gobierno en asuntos fundamentales sobre los desafÃos que enfrenta Israel, y procedimientos ordenados para la presentación de asuntos para discusión y resolución.
b. Incorporación plena del Ministerio de Relaciones Exteriores en lo que hace a decisiones de seguridad con aspectos polÃticos y diplomáticos.
c. Un mejoramiento sustancial en el funcionamiento del Consejo de Seguridad Nacional, el establecimiento de un grupo nacional de evaluación, y la creación de un centro para conducción de crisis en la oficina del Primer Ministro.
17. Consideramos de gran importancia estudiar, llegar a conclusiones y presentar recomendaciones en los otros asuntos crÃticos que emergieron de esta guerra. Lo cubriremos en el Informe final, que nos esforzaremos por concluir próximamente. Estos asuntos incluyen, entre otros, la conducción y manejo de la guerra por los lideres polÃticos; la conducta de los militares durante la campaña militar, la relación civil-militar durante la guerra; la protección de la población civil bajo el ataque de los misiles; la negociaciones diplomáticas desde la oficina del Primer Ministro y el Ministerio de Relaciones Exteriores; la censura, los medios y el mantenimiento del secreto; la efectividad de la campaña mediática israelÃ, y la discusión de los varios procesos sociales y polÃticos, esenciales para un análisis comprehensivo de los eventos de la guerra y su significancia.
18. Nos permitiremos agregar unos pocos comentarios finales: Le tomo al gobierno hasta Marzo del 2007 nominar los eventos del verano del 2006 como “La segunda guerra del LÃbano”. Luego de 25 años sin guerra, Israel experimento una guerra de tipo diferente. Esta guerra trajo al escenario publico algunas cuestiones criticas que parte de la sociedad israelà prefiere soslayar.
19. El Ejercito de Israel no estaba preparado para esta guerra. Entre las muchas razones para esta situación podemos mencionar algunas: algunas elites polÃticas y militares en Israel han llegado a la conclusión que Israel esta más allá de la era de las guerras. Tiene suficiente fuerza y superioridad militar para impedir que otros le declaren la guerra; esto deberÃa ser suficiente para evitar declaraciones de guerra; puesto que Israel no tenia intenciones de iniciar una guerra, la conclusión fue que el principal desafÃo que enfrentarÃan las fuerzas de tierra seria un conflicto asimétrico de baja intensidad.
20. Dadas estas suposiciones, el Ejercito de Israel no necesitaba estar preparado para una guerra “real”. No habÃa tampoco necesidad urgente para poner al dÃa en forma sistemática y sofisticada la estrategia total de Seguridad de Israel y considerar como movilizar y combinar todos sus recursos y fuentes de fuerza -polÃtica, económica, social, militar, espiritual, cultural y cientÃfica- para encarar la totalidad de los desafÃos que enfrenta.
21. Creemos que -mas allá de la necesidad imperiosa de examinar las falencias en la conducción de la guerra y la preparación para la misma, mas allá de identificar las debilidades (y fuerzas) en las decisiones tomadas durante la guerra - estas son las principales cuestiones que suscito la Segunda Guerra del LÃbano. Son cuestionamientos que van más allá del mandato de cualquier comisión de investigación; son los cuestionamientos que se erigen en el centro de nuestra existencia aquà como un Estado JudÃo Democrático. Seria un gran error concentrarse solo en las falencias observadas en la guerra y no encarar estos asuntos básicos.
Esperamos que nuestros hallazgos y conclusiones en el Informe Preliminar y en el Informe Final no solamente nos obligara a tomar en cuenta las serias falencias gubernamentales que examinamos y exponemos, sino que también nos llevara hacia un proceso renovado en el que la sociedad israelÃ, y sus lideres polÃticos y espirituales continuaran con la investigación y exploraran las aspiraciones israelÃes a largo plazo y la forma de alcanzarlas.
[Traducción para Noti-Israel: Fedora Resnik]
[Haaretz]
Comments are locked.
.eladio dijo el 14 de May, 2007:
.aldo schuster dijo el 14 de May, 2007:
Sobre la tarea periodÃstica aprecio mucho vuestro trabajo, y todos disfutamos de él, pero ello no obsta para observar algo que, a todas luces, debe mejorarse.
Hay errores ortográficos, cantidades industriales de acentos omitidos. “b” donde debe ir “v”, y alguna que otra palabra inventada. Probablemente necesiten recurrir a un revisor de texto o a un corrector antes de sacar el material a la luz.
Por lo demás, lo dicho, bravo!! y gracias.
.Noti-Israel dijo el 14 de May, 2007:
Gracias por su comentario Aldo, nos ayuda a mejorar. Ya hemos realizado las correcciones correspondientes.
.Angelros dijo el 15 de May, 2007:
Los que critican al gobierno de Olmert y al Ejercito de Israel, por el resultado final de la guerra contra el ejercito de terroristas del grupo Hesbolla, como todos sabemos son apoyados por todos los gobiernos enemigos de Israel y por movimientos antisemitas y partidos polÃticos anti judÃos en el mundo. Deben preguntarse ¿que hubiera pasado, si no se iba a la guerra contra ese grupo terrorista?…, seguramente que ahora más critican, ahora también al gobierno de Israel por omisión, e ineptitud para frenar a los terroristas que secuestran y hacen estallar bombas y misiles para matar no solo a sus soldados, sino para asesinar cobardemente a israelitas, sin importar que sus inocentes vÃctimas sean niños, mujeres, ancianos. Es cierto que no se consiguieron mejores resultados en esta guerra, y no se logró la libertad de los soldados secuestrados, pero es un mal menos, si no se lo hubiera realizado y, si en algo es responsable el gobierno de Olmert, es por llevar a cabo una guerra quirúrgica, es decir extirpar al cáncer integrados exclusivamente por el ejercito de terroristas de Hesbolla, porque no fue una guerra contra los libaneses que viven secuestrados por los terroristas, ni tampoco contra el gobierno del LÃbano. El resultado de la guerra desde mi punto de vista, si dio frutos, que se puede enumerar los siguientes: 1. Se frenó casi el 100% los estallidos de bombas y los misiles lanzados desde posiciones fronterizas del LÃbano Y palestina en contra de conglomerados israelitas. 2. Logró desmilitarizar una franja de territorio fronterizo, antes bastión de terroristas de Hesbolla. 3. Desalentó al grupo terrorista palestino de Hamas, para seguir los pasos de Hesbolla, que a su vez tuvo que entrar en conversaciones con el otro grupo polÃtico para formar u nuevo coogobierno mas moderado que permitirá abrir una posibilidad de diálogo con Israel. Sobre los comentarios de que es un Gobierno sin Dios, no puedo opinar, porque la fe, se radica en la subjetividad de los creyentes, y que solo los actos de Dios son perfectos, en cambio, los actos de los hombres nunca llegan a la perfección total. A los que no entienden que las escrituras bÃblicas, tanto del antiguo, como el nuevo testamento, escrito por judÃos apóstoles de Jesús, son parte del las enseñanzas religiosas para hacer conocer al mundo el monoteÃsmo con un Dios espiritual y no material como eran los dioses paganos. Lamentablemente en siglos posteriores los paganos romanos convertidos al cristianismo, pero que sentÃan un prejuicio racial y nacionalista, se adueñaron para si la Fe cristiana dándoles el nombre de Iglesia Apostólica Romana, rompieron entonces los lazos de confraternidad con los judÃos, alteraron parte del contenido de los versÃculos originales, para luego convertirse en sus verdugos hasta hoy dÃa; por eso el Papa Juan Pablo II, pidió disculpas al pueblo judÃo por los actos que a los largo de la historia cometió la Iglesia Católica en contra del pueblo judÃo que Dios lo escogió como suyo. Deben además comprender que Jesús conocido en Hebreo como Yashua, fue un judÃo que querÃa como otros lÃderes espiritules y revolucionarios liberar del yugo que su pueblo sufrÃa por la tiranÃa impuesto por el Imperio Romano en su tierra. Lamentablemente los medios de comunicación, solo informan lo que perjudica la imagen de Israel, que de tanto repetir sus las mentiras, hasta su propia duda, ya hasta se vuelve en contra de su gobierno, y hasta hay quienes se solidarizan con los que les quieren exterminar y expulsar de la Tierra Santa.







Lo que mas me maravilla de esta comisión es que es encargada a iniciativa del Gobierno y el resultado final hace responsable,entre otros, al propio Gobierno.
En España,desgraciadamente, hoy por hoy es impensable que una comisión de investigación creada por el Gobierno le acabe ni siquiera salpicando.
Israel tendra otros problemas pero su salud democrática es superior a la muchos paises europeos (de los paises árabes ni hablemos). Felicidades Israel ¡¡¡