5 August 2007 - כ"א אב תשס"ז
ANP: “Habrá conversaciones entre Olmert y Abbas sobre un estado palestino”
El Primer Ministro israelí, Ehud Olmert, y el Presidente palestino, Mahmud Abbas, tienen previsto reunirse mañana lunes para negociar un acuerdo de principios como primer paso hacia la anunciada conferencia de paz para Medio Oriente. Según fuentes de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), el encuentro se celebrará, probablemente, en la ciudad cisjordana de Jericó.
Pese al anuncio palestino, que fue recogido con grandes titulares por los medios de comunicación israelíes, la oficina de Olmert aún se abstenía el domingo de confirmar el día y el lugar de la cita.
David Baker, portavoz del Primer Ministro israelí, afirmó que “seguimos sin confirmar el día y el lugar” del encuentro, del que sólo precisó que se producirá muy pronto, en una actitud de cautela que podría atribuirse a razones de seguridad.
En paralelo a la declaración de Baker, el dirigente palestino Saeb Erekat, uno de los principales asesores de Abbas, insistió, no obstante, en que la reunión se celebrará el lunes.
Erekat precisó que la entrevista tendrá lugar probablemente en Jericó, aunque reconoció que el escenario de la cita sigue pendiente de concertaciones entre las partes.
Por su parte, Abbas manifestó su deseo de que el encuentro “tenga sustancia” y no sea “mero protocolo”, según medios palestinos.
En un encuentro con representantes de una organización árabe israelí que le pidió que reanude el diálogo con Hamás, el presidente palestino aseguró asimismo que espera nuevos gestos de buena voluntad por parte de Olmert, quien aprobó tras su último encuentro la liberación de 256 presos de Al-Fatah.
Abbas subrayó que los palestinos han pagado un precio muy alto por la captura hace algo más de un año por tres milicias palestinas del soldado israelí Guilad Shalit y se mostró optimista sobre las posibilidades de alcanzar un acuerdo para su liberación, con mediación egipcia.
De confirmarse Jericó como marco del encuentro, se trataría de un nuevo gesto de Olmert para fortalecer la autoridad de Abbas, en entredicho desde que su movimiento Al-Fatah perdiera en junio el control de Gaza, en manos ahora del Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamás).
En cuanto a la agenda de la reunión, ambas partes han confirmado que girará en torno a un acuerdo de principios para encauzar la celebración de la conferencia de paz para Medio Oriente que la administración norteamericana pretende convocar en noviembre.
Ese acuerdo de principios serviría para abordar lo que la Secretaria norteamericana de Estado, Condoleezza Rice, calificó en su reciente visita por la región de “asuntos fundamentales” para el establecimiento de las bases de un estado palestino.
Aparte del regreso de los refugiados palestinos -el escollo contra el que en 2000 se estrelló en Camp David el proceso de paz-, otros asuntos espinosos en el logro de ese objetivo son la evacuación de los asentamientos israelíes en Cisjordania y el estatus de Jerusalem.
Según barajan medios locales, la parte israelí podría someter la opción de fijar compensaciones de carácter económico como solución de compromiso ante el dilema que suponen los refugiados, una posibilidad que ya se barajó en Camp David.
La dirección palestina ha exigido hasta ahora como condición inexorable el regreso de los refugiados desde los países árabes limítrofes, algo que por motivos de equilibrio demográfico, y también de espacio, consideran inviable las autoridades israelíes.
Respecto a los asentamientos en Cisjordania, Olmert podría ofrecer la retirada de hasta el 90% de los mismos, según fuentes israelíes no identificadas, en tanto que quedaría pendiente de conversaciones posteriores el estatus de Jerusalem.
Israel considera Jerusalem como su capital “eterna e indivisible” mientras que las autoridades palestinas no renuncian a fijar en la parte este de la ciudad la capital de su estado independiente.
La dificultad que plantean todos estos asuntos ha rebajado en las ultimas horas el optimismo que suscitó el sábado el anuncio del encuentro, que para Hamás “solo sirve para los intereses de la ocupación israelí”, declaró hoy Sami Abu Zuhri, uno de sus portavoces.
El grupo integrista islámico ha sido apartado de la nueva dinámica negociadora, a la que, paradójicamente, ha contribuido de manera indirecta en la medida en que ha sido el triunfo en Gaza de sus milicias sobre las fuerzas de Al Fatah lo que ha reactivado el proceso de paz, tras siete años de bloqueo.
[El Mostrador]
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