13 August 2007 - כ"ט אב תשס"ז
Una mujer simula durante cinco años pertenecer al Ejército israelÃ
Una mujer israelà de 24 años, despechada porque las autoridades militares la dieron de baja por “inadecuada” para el servicio militar obligatorio, logró permanecer cinco años en el Ejército sin que nadie lo advirtiera, y hasta se “ascendió” a “capitana”. Se trata de una joven de Jerusalem, Orit Rajamim, quien fue reclutada para realizar el servicio militar, a los 18 años, que es de 20 meses para las mujeres.
Orit salÃa todas las mañanas de su hogar con el uniforme y contó a sus familiares que se habÃa enrolado en el Ejército, práctica habitual entre los jóvenes al concluir el servicio obligatorio para gozar de un ingreso.
Al cabo de un tiempo, les comunicó que habÃa sido ascendida a teniente, y poco antes de ser descubierta, ya era capitana. La joven compraba las insignias y también poseÃa una imitación de un fusil M-16 con mira telescópica, que adquirió por 4.000 shekels (casi mil dólares, unos 675 euros), pues decÃa que era subjefa de una unidad de infanterÃa.
Rajamim, que nunca despertó sospechas y llegó a simular que fue herida en la frente durante la guerra del año pasado en el LÃbano -en la que no participaron mujeres- fue detenida el martes en Jerusalem a raÃz de la denuncia de un soldado al que le desapareció una tarjeta especial de crédito que se concede al personal militar para la compra de prendas reglamentarias de las Fuerzas Armadas.
La policÃa halló en casa de la joven otra arma, munición y un mapa militar secreto, y puede ser juzgada por hurto y simulación. La simuladora solÃa entablar amistad con los miembros del Ejército en las ‘Casas del Soldado’ (Iad la-Banim), una red de establecimientos en todas las ciudades del paÃs que prestan asistencia de todo tipo a los militares cuando no están realizando operaciones.
De este modo, Rajamim lograba viajar con ellos a sus bases sin que nadie advirtiera que era una intrusa a pesar de las drásticas medidas de seguridad habituales en los puestos de guardia.
Un profesional del Servicio de PsiquiatrÃa dependiente del Ministerio de Salud Pública, Jagai Jermesh, dijo al diario que “en muchos casos, los simuladores son personas que persiguen el honor y el prestigio, como es el caso de los que se disfrazan de médicos”, y en el de la sospechosa era ser oficial del Ejército.
[El Mundo]
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.Vitor Santos dijo el 18 de August, 2007:







Y que más está por detrás de eso? Habrá que bien investigarla. Quien tiene mapas militares secretos a su casa para que los quiere? Solo para decir que és miembro del ejercito? No lo creo.