11 November 2007 - א' כסלו תשס"ח
Un búnker nuclear para Israel
Con la construcción del refugio, Israel contaría con dos comandos centrales subterráneos. ¿Quiénes formarán parte de la selecta lista de personas con derecho a acceso al búnker? Es un secreto discretamente conocido- o en este caso, enterrado- pero de vez en cuando salen pequeñas noticias al respecto. Siempre envueltas en gran misterio y hermetismo oficial. Un silencio para no detallar y revelar lo que es uno de los proyectos más ambiciosos en la historia de Israel: la construcción en las montañas que rodean Jerusalem de un amplio y moderno búnker que servirá de centro de mando en caso de un ataque nuclear.
Espaciosos túneles que permiten a dos camiones viajar de forma paralela, salas de control, ascensores de emergencia, cuarteles militares, habitaciones y despachos donde serían evacuados el Presidente, el Primer Ministro, el gobierno en pleno, los altos mandos del Ejército y los miembros de la Knesset (Parlamento).
El complejo subterráneo, que estará acabado en 2011, servirá de protegido escenario para gobernar y tomar las decisiones en los momentos de “emergencia nacional”. “No se trata sólo de un ataque nuclear. El búnker está destinado también a situaciones extremas de crisis como un atentado de grandes proporciones, un terremoto o una guerra”, explica un experto que ha visitado un lugar cada vez menos secreto.
“Uno camina dentro de él con sorpresa cuando piensa que desde ahí podrían funcionar las oficinas gubernamentales. Sencillamente es un lugar de ciencia ficción”, reconoce al diario local Iediot Ajaronot una personalidad que ha recorrido parte de este proyecto valorado en más de 200 millones de euros.
La censura militar no permite revelar datos como la profundidad y longitud del refugio que tendrá dos entradas. Una de ellas se encontrará en el nuevo Complejo del Gobierno, en Jerusalem. Es decir, apretando tan solo un botón, el Primer Ministro y los principales líderes podrán descender de forma segura y directa al refugio y manejar los acontecimientos en momentos de máxima incertidumbre.
En la actualidad, el único búnker conocido que cuenta la cúpula militar israelí se encuentra debajo de donde se levanta el Ministerio de Defensa. Varias modernas salas de control que centralizan todos los brazos y ojos de los organismos de seguridad. Las pantallas planas dominan el centro de mando.
El Estado Mayor del Ejército pasó la mayor parte de la última guerra del Líbano, en este centro del que todos hablan pero pocos han visitado. Con la construcción del refugio en Jerusalem, Israel contaría con dos comandos centrales subterráneos, conectados pero independientes y sobre todo a salvo de todo tipo de bombas y amenazas químicas o biológicas.
Sólo trabajadores israelíes
Aludiendo “estrictas medidas de seguridad”, en este proyecto solo trabajan obreros israelíes judíos que, tras pasar un exhaustivo interrogatorio, han sido contratados para una obra asumida conjuntamente por cuatro constructoras con prestigio mundial.
Por muy protegido y espectacular que planea ser, este refugio no se ha librado de la lucha de varias organizaciones ecológicas israelíes que temen que su ubicación debajo de las montañas colindantes con la Ciudad Santa “provoquen un gran daño al medioambiente”.
Hace unos meses, pidieron al Ministerio de Defensa que les permitiera hacer un recorrido en el lugar para “verificar que las obras se hacen según las normas de construcción y sin perjudicar al medioambiente”. La respuesta oficial de las autoridades fue la prevista: “No es posible por motivos de seguridad”.
Como suele ocurrir en Israel cada vez que se inicia o revela un proyecto, la polémica aparece. Analistas se preguntan: ¿Cómo es que el Estado tiene dinero para proteger a sus líderes y no para blindar los colegios en la modesta ciudad de Sderot ante los cohetes Kassam lanzados desde Gaza? ¿Quiénes formarán parte de la selecta lista de personas con derecho a acceso al búnker en momentos de “vida o muerte”? ¿Quién elabora esta lista? ¿Los familiares de los dirigentes están incluidos o no? Muchas preguntas enterradas de momento como el refugio de Jerusalem.
En una caricatura se veía a un risueño Ehud Olmert (actual Primer Ministro) con una hoja y pluma en la mano, conversando con su mujer: “Alisa, no sé si meter a Bibi en la lista de invitados”, en alusión a la inclusión en el búnker o “arca de Noé” de su máximo rival interno y líder de la oposición, Benjamín Netaniahu.
Iediot Ajaronot es uno de los pocos medios que ha dado información al respecto. Sus revelaciones –imposibles sin el directo o indirecto beneplácito de los organismos de seguridad- no son casuales y se enmarcan en la guerra psicológica en torno al proyecto nuclear de Irán y las afirmaciones del Presidente Mahmoud Ahmadineyad a favor de “borrar del mapa al Estado sionista”. Por si hubiera alguna duda, la noticia sobre la construcción de este búnker compartía página con el anuncio iraní de su primera “bomba inteligente”.
[El Mundo - Radio Jai]
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.denis dijo el 12 de November, 2007:







¿qué dezir ? ¿hay tanto dinero para soñar en grande ? ¿israel una superpotencia nucleart ? ¿ o en español : quien la hace , la teme? en todo caso
hay que afirmar se confirma los señores de la guerra son los más cobardes, pero
también los más absurdos y además quizás: ¿quien le teme a Virgina W…?