Preocupantes datos del Instituto Israelí para la Democracia
Cada año, el prestigioso Instituto Israelí para la Democracia de Jerusalén, publica su índice anual sobre los niveles de democracia en el país. La única democracia en Medio Oriente necesita, según el informe, revisar algunas conductas preocupantes.
El informe entregado a comienzos de Junio del corriente añó al presidente del Estado Shimón Peres muestra un importante descenso de la población en su confianza hacia la Suprema Corte de Justicia. Es la primera vez que los encuestados no colocan al máximo brazo judicial del país en el top de las fuerzas que mejor preservan la democracia en Israel.
Se percibe un descenso del 12% en la confianza de la población hacia la Suprema Corte. El 49% declara confiar mientras que el 61% lo hacía en el 2007. El asesor judicial del gobierno recibe un voto de confianza parcial de sólo el 36%.
La razón de la caída de confianza hacia las instituciones judiciales puede ser producto de los enfrentamientos entre el Ministro de Justicia de Israel y los lideres del sistema judicial. Mientras que el Prof. Fridman (Ministro de Justicia) boga por una limitación en los temas que son “juzgables”, las cortes han sido inspiradas, durante las últimas décadas, por una visión muy “activista” del papel de los jueces. Además, la incapacidad para sentenciar a ciertos líderes políticos en temas de corrupción son entendidas como una debilidad en el acciones de las cortes y de allí el descenso en la confianza. Esto puede notarse, también, en el pobre apoyo que recibe el asesor judicial del gobierno (quien es el responsable de decidir si se lleva a juicio a un político), o el descenso de la confianza hacia la policía que se ubica en un 33% cuando el año anterior llegaba a 41%.
La institución que transmite más confianza es el Tzahal (ejército) con un 71% mientras que el Presidente del Estado ha aumentado su confianza desde un 22% (en el 2007) a un 36% este año. El nombramiento de Shimón Peres como Presidente ha reforzado sin dudas las funciones e imagen del Nassi.
Las instituciones que han visto aumentar su confianza son los Medios de Comunicación que han sido calificados como “buenos cuidadores de la democracia” con un 36% de apoyo. La Knesset recibió 29% superando la figura del Primer Ministro que se solía ubicar por encima del parlamento (recibe el 17%). Las complicaciones legales de Ehúd Olmert han influenciado gravemente en el nivel de confianza popular hacia su envestidura.
Lo más preocupante, sin lugar a dudas, es que la población siente que en Israel hay mucha corrupción. Un 60% cree que hay mucha y otros 30% consideran que hay suficiente. Estos datos están fuertemente ligados a los casos de corrupción destapados durante los últimos meses, en especial los relacionados con Olmert. Sin embargo, dichos datos no aseguran que en las próximas elecciones nacionales sea la “corrupción” el tema central que decida el voto de los israelíes o que prioricen las campañas electorales.
Los niveles de democracia y de participación democrática en Israel siguen siendo altísimos. Israel es citada como una poliarquía ejemplar en muchos aspectos. Sin embargo, el estado de salud de la única democracia en medio oriente ha sabido vivir tiempos mejores.
[Por Fernando Cohen-Sur para Guysen International News 10 de junio 2008]
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