6 October 2008 - ז' תשרי תשס"ט
Campeonato Nacional de Rompecabezas
En Israel armar rompecabezas se toma muy en serio, sobre todo durante el Campeonato Nacional que este año celebró su décima edición. Alrededor de 100 entusiastas participaron en esta competencia que durante dos días reunió a jóvenes, ancianos, árabes y judíos. No es sólo un juego de niños. “Los niños pueden poner los colores juntos, los abuelos pueden tratar de encontrar las piezas rectas para hacer la orilla del rompecabezas y todos pueden disfrutar, desde los más pequeños de la familia hasta los más grandes”, comentó Michael Six, organizador.
Armar rompecabezas es uno de los pasatiempos favoritos de los israelíes, especialmente de los judíos religiosos, quienes tienen prohibido utilizar aparatos eléctricos durante el Shabat. Por ello buscan diferentes formas de pasar sus sábados.
“La gente antes que nada encuentra muy relajante armar rompecabezas. Una persona generalmente compra un rompecabezas pequeño de entre 500 y 1000 piezas, lo lleva a casa y en lugar de hacerlo por sí mismos, se dan cuenta de que la familia participa y lo hacen juntos”, agregó el organizador.
La primer parte de este campeonato consistió en armar rompecabezas de 300 piezas lo más rápido posible. Los poseedores de los mejores tiempos pasaron a la segunda fase, aquí el reto era poner juntas dos mil piezas para formar una imagen.
Después de 7 horas y 20 minutos, los ganadores, 4 empleados de empresa de tecnología, ganaron un viaje a Turquía. Otro de los atractivos de este campeonato fue la develación del rompecabezas comercial más grande del mundo: consta de 24 mil piezas y tiene 4 metros de largo.
Israel fue el país donde este rompecabezas ha tenido la mejor aceptación: se han vendido 23 unidades. Armarlo resulta un trabajo titánico, la primera en lograrlo fue Khani shalev.
“Fue una larga misión, tomó nueve meses y fue genial”, indicó Khani Shalev, participante. Su nombre será incluido en el libro de los Récords Guinnes.
[Once Noticias]
Sin comentarios actualmente publicado/s.






