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28/06/2010

El naufragio de la razón

 

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Como un cansado y predecible coro, las voces de condena acrítica llenaron las ondas radiales, las paginas de los diarios y el ciber espacio. Solo minutos después del abordaje del Mavi Marmara, Israel era condenada unánimemente por el mundo bienpensante, mientras que las luminarias de la democracia y los derechos humanos (Hamás, Irán, Siria, etc.) se relamían gozosos. Una vez más, Occidente había caído en la trampa. Una vez mas, la democracia moderna colaboraba gustosa en su propia destrucción y se apuñalaba en el vientre, tal como los mercenarios del Mavi Marmara apuñalaron a los soldados israelíes.


Activista “pacifista” de uno de los barcos portando un chuchillo

Si, ya se, Israel podría haber hecho una operación más “prolija”, podría haber tenido mejor inteligencia sobre las verdaderas intenciones del Mavi Marmara y podría haber enviado 200 soldados en lugar de un puñado. Israel podría haber escuchado a Ismail Hanyie, que dijo claramente que el cargamento era una operación de relaciones publicas y que “si detienen el convoy o si el convoy pasa, gana el Hamás de todos modos”. Alguien podría haber alertado a la marina israelí sobre los cantos de “itbaj al-iahud” (muerte a los judíos) y los llamados al “martirio” que se escuchaban en el Mavi Marmara. Pero seamos sinceros: hubiese eso cambiado en algo la reacción del mundo? Sabemos la respuesta: No.

No, porque en el caso de Israel, los hechos nunca importan. En el caso de Israel lo que vale es la ideología, el rédito político fácil y el activismo de sillón. Los dirigentes del mundo, incluso “amigos” de Israel como Nicolás Sarkozy, no vieron problema alguno en condenar a Israel aún antes de escuchar la versión israelí de los hechos. Aún luego de la publicación de los videos que claramente muestran a los soldados atacados con extrema violencia y en peligro de muerte, los medios siguen refiriéndose a los pasajeros del Mavi Marmara como a “activistas humanitarios” o “pacifistas”. Periodistas “comprometidos” hacen alarde de su espíritu crítico y su capacidad de desafiar la ‘version oficial’ cuando se trata de Israel, pero nunca cuando se trata del Hamás. Nadie de entre los sesudos y críticos analistas pregunto, por ejemplo, porque los videos de Al-Jazeera mostraban muertos y heridos pero nunca la batalla que los causó.

Y si los hechos no importan, el contexto tampoco. El organismo que envió los barcos (IHH) es conocido por su apoyo a grupos fundamentalistas y terroristas como Hamás, Hezbollá y Hermanos Musulmanes. El progresismo adjudicara automáticamente malignas intenciones a Israel y no criticara – o siquiera analizara – las intenciones de los terroristas. Si lo hace es solo para glorificarlas.

Nadie remarca la ironía en el hecho de que Turquía envía buques de solidaridad con los “ocupados” de Gaza desde Chipre, ocupada ilegalmente por Turquía desde 1974 y mientras impone su propio bloqueo a la población Kurda a la cual niega el derecho a la autodeterminación.

Qui bono

Una de las premisas del pensamiento crítico al analizar un evento es preguntarse ‘qui bono’, a quién beneficia? Detectives usan esa pregunta cuando se trata de elucidar una situación poco clara ya que ayuda a descubrir el origen y las causas de un incidente.

En este caso, la pregunta no existe. Pues si existiera, sería claro que el Hamás y el fundamentalismo islámico son los únicos beneficiarios de esta tragedia. Aparecen como ‘humanitarios’ y ‘victimas indefensas’, siendo uno de los movimientos más violentos e intolerantes de la Tierra.

Nadie pregunta que beneficio obtiene Israel de este episodio que supuestamente provocó y que tanto daño le causa. El periodismo progre e intelectual parece aceptar sin chistar la noción que los israelíes son seres sedientos de sangre que matan por placer aún en obvia contradicción con sus propios intereses.

Lo cierto es que si lo que los “activistas” querían era llevar ayuda humanitaria a Gaza, podrían haberlo hecho vía el puerto de Ashdod tal como Israel ofreció públicamente. El objetivo del Hamás no era humanitario. Lo que realmente buscaba era romper el bloqueo de Gaza y abrir el trafico marítimo a las armas que desea para atacar a Israel (a quien– como su patrón de Irán – quiere borrar del mapa) y/o crear un incidente para ganar publicidad y legitimidad internacional.

Mentes bloqueadas

El trasfondo del incidente del Mavi Marmara esta dado por el bloqueo a la banda de Gaza. Israel demostró que el bloqueo es necesario para detener las infiltraciones de terroristas de la franja de Gaza y para impedir que el Hamás se rearme con armas aún más mortíferas. Después de 8000 cohetes disparados contra Israel desde Gaza, es ridículo que alguien tenga que justificar la necesidad de impedir el rearme del Hamás. Y digamos una vez más: el bloqueo no incluye artículos de necesidad como comida, medicina o ropa. Cientos de toneladas de esos ítems pasan cada semana a la franja de Gaza desde Israel.

Durante décadas el mundo propulso la idea de “Tierra por Paz”. Si Israel cedía territorios, obtendría la paz. “Si Israel es atacada – seguía el razonamiento – tendrá legitimidad para defenderse, pues no será un ‘ocupante’”. Lo contrario sucedió. Israel se retiro de Gaza, evacuando asentamientos y recibió no paz, sino cohetes y terrorismo. Como lo demostrara la operación “Plomo Fundido”, tampoco obtuvo la legitimidad para defenderse. Repasemos entonces: la posibilidad de “ataque preventivo” (conquista y ocupación de territorio con motivos defensivos) le es negada a Israel. La “defensa activa” (respuesta a un ataque) no es legitima para Israel, pues, como vimos durante la Guerra de Gaza o del Líbano, Israel es demonizada por defenderse. La tercera y última línea de defensa (defensa pasiva) tal como un bloqueo o embargo, también le es negada a Israel por el pensamiento único. Los popes del bien pensar creen que, de hecho, el suicidio colectivo es la única acción viable para Israel.

Y lo más increíble es que ninguno de los que critican a Israel por el bloqueo de Gaza parecen haber mirado un mapa del Medio Oriente. La Franja de Gaza limita también con Egipto, que, consciente del peligro que Hamás representa aun para un país árabe, bloqueo sus fronteras aun con más severidad que Israel. De hecho, Egipto construyo un muro de acero a lo largo de toda su frontera con Gaza. ¿Alguien escucho hablar del “bloqueo egipcio” a Gaza? ¿O tal vez la CNN y la BBC no tienen presupuesto para comprar mapas? Alguien convoco a manifestaciones contra el muro egipcio?

Lo que está bloqueado es el pensamiento crítico y el análisis objetivo. Los que se benefician son los extremistas de ambos lados. Los extremistas árabes se ven legitimados en sus derechos de exterminar a Israel y los extremistas israelíes se ven reivindicados en su intransigencia. Blandiendo un dedo acusador hacia sus compatriotas moderados dicen “Has visto? Hacer concesiones no sirve para nada. El mundo nos odia hagamos los que hagamos. Para que ceder entonces?”.

Falsa solidaridad

Quienes creen que la motivación de los “activistas” es la solidaridad con los palestinos, se equivocan gravemente. Si lo que anima al ‘progresismo’ es la solidaridad con los palestinos, estarían manifestándose contra el Hamás, que oprime a la población de Gaza con un gobierno fascista y teocrático o tendría que manifestar contra Kuwait, que expulso a su población palestina (300,000 personas); o contra Siria o Líbano, que dejan a los palestinos en campos de refugiados durante décadas. Si la solidaridad con los árabes es la verdadera motivación, por que no se manifiesta contra los fundamentalistas islámicos de Argelia, que masacraron a medio millón de sus compatriotas?

Para cuando la “flotilla de solidaridad” para liberar a los estudiantes de Irán, masacrados por su gobierno? Para cuando la marcha de solidaridad con las mujeres saudíes, sometidas al peor apartheid de la historia? Para cuando la flotilla de ayuda a los refugiados de Darfur, asesinados sin piedad por el gobierno islamista de Sudán?

No, la motivación no es la solidaridad con los palestinos, sino el odio a Israel. Solo es necesaria una excusa mínima – real o imaginaria – para que el odio a Israel salte como un resorte bajo presión.

Corea del Norte hundió sin piedad ni miramientos un barco surcoreano matando a 50 personas. Alguien me puede decir donde es la manifestación de solidaridad con los surcoreanos? No la habrá. No tiene sentido movilizarse si no hay un judío a quien culpar… Más aún, es interesante comparar la cobertura mediática de ambos eventos. Obsesiva e incesante en uno, casi inexistente en otro.

Quien es verdaderamente solidario con los palestinos que refuerce a los moderados y no a los extremistas, que diga claramente que el dialogo con Israel es el único camino y que defienda a los palestinos de la opresión teocrática del Hamás. Qué necesidad de moderar sus posiciones sentirá el Hamás si cuenta con la solidaridad automática y acrítica de los popes de la intelectualidad bienpensante?

Extrañando a los antisemitas con agallas

Lo he dicho hasta el hartazgo, no toda crítica de Israel es antisemitismo. No obstante, como dijo John Adams: “los hechos son cosas obstinadas”, y los hechos hablan por si solos. La demonización permanente de Israel no es “critica”. Es rancio antisemitismo reciclado y presentado en un packaging “progre”. La obsesión fóbica sobre Israel – mientras situaciones infinitamente mas trágicas son ignoradas -; el hecho de que Israel sea EL UNICO país condenado por la comisión de derechos humanos de las Naciones Unidas; el hecho de que Israel es culpable ‘a priori’, y antes de conocer los hechos, apunta a un odio antiguo e inveterado.

En el pasado, los antisemitas tenían agallas. No temían decir abiertamente que odiaban a los judíos y querían que todos desaparezcan. Por lo menos eran honestos y tenían la decencia de mostrar sus ideas claramente. Los antisemitas de hoy no tienen el coraje de sus predecesores. Se disfrazan de “militantes humanitarios” o de “anti-racistas”, creando la gran paradoja – aceptada por el ‘progresismo’ – de ser antisemita en nombre del anti-racismo.

Y como dijera Martin Luther King en 1967, antisionismo es antisemitismo, porque negar a los judíos el derecho a la autodeterminación nacional, cuando la de ningún otro pueblo es puesta en duda, es pura discriminación antijudía.

Nada es más lejano de la ideología de ultra-izquierda que el fundamentalismo religioso (se acuerdan de aquello de que “la religión es el opio de los pueblos”?). Y sin embargo, militantes de izquierda se abrazan a barbados imanes integristas y marchan juntos en una orgía de odio anti judío. Todo los separa, el odio los une.

En el conflicto israelí-palestino no se piensa, se proclama. No se escucha, se grita. No se analiza, se pontifica. No se aprende, se da lecciones. No se lee, se escribe. No se mira, se muestra. No hay grises sino blancos y negros. Se ha reducido uno de los conflictos más tristes y más complejos de la Tierra a un melodrama en el que hay siempre un mismo bueno y un mismo malo, como en aquellas películas holiwoodeanas que tanto desprecian los intelectuales. Solo que en esta, el maniqueísmo y el dogmatismo no dejaran nunca que haya un final feliz.

Lo que se hundió no fue un barco, sino la razón. La izquierda y el “progresismo” ahogaron su sentido común en una suicida fascinación con el Islam radical. Al hacerlo, recibieron necios y gozosos el beso de la muerte.

Entre la razón naufragada y la moderación perdida lo que se hunde es la esperanza de paz.

Autor: Andrés Spokoiny

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Fecha de la nota
28/06/2010

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Comentarios para “El naufragio de la razón”


  1. Carlos, Chile expresa que:

    Israel es un nación llena de grandes historias, un País pujante que ha sabido sobrevivir en medio de pueblos llenos de odio y de una envidia que raya en la paranoia. Israel debe defender cada cm2 de su territorio y nosotros los occidentales debemos entender que sólo Israel desea la paz con estos pueblos, sin embargo el deseo de esos pueblos es la aniquilación o, (como sueña el presidente de Iran) borrar del mapa a todo Israel. No hace falta ser adivino para anticipar que Israel seguirá siendo una Gran Nación y lamentablemente otros pueblos volverán a sufrir una guerra que se avecina. LARGA VIDA A ISRAEL Y A CADA UNO DE SUS HABITANTES.

  2. Fire7blood expresa que:

    amigo Andrés Spokoiny, soy judio por herencia, y tambien por creencia, y usted tiene mucha razon en lo que dice. pero cuando usted dice: Nada es más lejano de la ideología de ultra-izquierda que el fundamentalismo religioso, no se que quizo decir ya que en el pais que vivo (Colombia) el izquierdismo es casi exactamente igual a lo que predica el extremismo… solo que disfrazado de religiosidad, osea lo que usted dice mas abajo: no se piensa, se proclama. No se escucha, se grita. No se analiza, se pontifica. No se aprende, se da lecciones. No se lee, se escribe. No se mira, se muestra. No hay grises sino blancos y negros y yo añadiria, no hay razones sino violencia. Ahora en la escritura hay grandes promesas para Israel. Que viva Israel

  3. Pablo Rozentzwaig expresa que:

    Muy buen articulo, creo que recoge todo lo que quiero decir en tantas ocaciones, pero siempre hay quien tiene mas tiempo, y sobre todo es mas proligeo en la escritura, y sabe demostrar que este mundo es una mierda hipocrita, con una izquierda, y un Islam cada vez mas despiadados, y con una comunidad Internacional que se hace ciega ante la razon, pero sabe ver muy bien a los mensajeros de tanta escoria. Se ha llenado el Mundo de mucha inmundicia. Esperemo que no se dejen llevar por las malas influencias y despierten antes de que sea tarde. Llamemos al terrorismo por su nombre, y seremos mejores con los vecinos, y ellos seran mejores con nosotros, pero seamos concientes de que el periodismo moderno no sirve, ataca a Israel a cualquier precio, esconde la verdad detras de bambalinas, y tratan sobre todo de desprestigiar a Israel, aun cuando saben que mienten, ejemplos hay de sobra.Gracias ANDRES SPOKOINY.