Actualidad de Israel y Comunidades Judías del mundo, ofreciendo información y artículos exentos de tendencias negativas hacia Israel.
Ads

20/07/2011

70% de los niños de Sderot están traumatizados

 

{lang: 'es-419'}

A pesar de la calma reciente, un estudio encuentra que la tercera parte de todos los residentes de la ciudad, acosada por los Qassam, sufre de ansiedad severa.

Shaked y Maor Harush, mellizos de 11 años de edad, de Sderot, vieron estallar un cohete Qassam a pocos metros de ellos, que incendió un automóvil. Desde entonces, el miedo se ha convertido en una presencia cotidiana en sus vidas.

Shaked sufre el peor de los traumas. Se niega a salir de casa sin sus padres. Un portazo la hace pegar un salto. Cualquier conversación sobre la situación de seguridad está fuera de la cuestión cuando Shaked está cerca, y su familia sabe evitar por completo palabras como Qassam y Color Rojo.

El joven primo de Shaked, que vive en el centro del país, no estaba consciente de este pequeño detalle. Cuando los dos estaban jugando recientemente en el patio, gritó “Color Rojo, Color Rojo”, lo que envío a Shaked adentro de la casa. Se encerró en su cuarto y no podía dejar de llorar.

“Su primo no lo pensó, no sabía, pero Shaked lo tomó mal”, dijo su padre. “Ella está en mal estado. Sufre de ansiedad todo el tiempo”.

Shaked no está sola. De acuerdo con un estudio realizado por Natal, un centro de trauma para las víctimas del terrorismo y la guerra, el 70% de los niños que residen en la ciudad, que ha estado en el extremo receptor de miles de cohetes en los últimos años, está sufriendo de, al menos, un síntoma de estrés post-traumático. Un tercio de todos los residentes de Sderot sufre de ansiedad, y tiene problemas para funcionar normalmente.

La situación sólo está empeorando

A Maor Harush le está yendo mejor que a su hermana; habla acerca de sus ansiedades. Shaked nunca lo hace. Ella ha estado en terapia durante tres años, pero no ha ayudado.

“No podemos reírnos de la situación, no podemos hablar sobre la misma”, dijo el padre de los mellizos. “La mayoría del tiempo está en casa, viendo televisión. La televisión es su conexión con el mundo exterior”.

No visita a sus amigos, dijo su padre, y su trabajo en la escuela ha desmejorado, sufre de trastornos de atención.

Según el informe de Natal, el 50% de los niños de Sderot reviven el trauma y el 41% sufre de sobreexcitación (están constantemente en alerta, preparados para el peligro, y cada pequeño ruido los sacude). Veinte por ciento de los niños sufre de todos los síntomas de estrés postraumático, y el 12% tienen graves problemas de funcionamiento.

“Dejan de jugar, dejan de estar interesados en su entorno, se alejan de sus amigos y de la escuela”, explicó el profesor Marc Gelkopf, quien encabeza el equipo de investigación de Natal. “Uno de nuestros más recientes e interesantes hallazgos es que existe una conexión entre los síntomas que experimentan los padres y los que experimentan sus hijos. Eso subraya la importancia de la terapia familiar”.

El estudio, que siguió a 518 adultos y 570 niños, mostró que uno de cada tres residentes padece del desorden, y que uno de cada siete tiene problemas para funcionar debido a la ansiedad.

“Cuando hablamos acerca de personas que sufren de estrés postraumático, estamos hablando de personas que se despiertan en medio de la noche a causa de pesadillas”, dijo Gelkopf. “Personas sobre alertadas… que tienen miedo de alejarse mucho de sus habitaciones fortificadas o visitar los lugares que les recuerdan el peligro”.

A pesar de la reciente calma, Natal ha encontrado que cerca del 30% de los residentes se siente amenazada. Otro 23% toma medicamentos contra la depresión o la ansiedad, o usa pastillas para dormir.

No soy la madre que solía ser

Esther Itiel, de 56 años, ha estado viviendo en Sderot desde hace 30 años. Es otra víctima de estrés postraumático.

“La vida en esta ciudad era hermosa antes de que comenzara el fuego de los Qassam”, dijo. “Desde entonces, no ha habido una noche en que pudiéramos dormir normalmente. Todos los aspectos de la vida han sido interrumpidos”.

“Durante años me las arreglé para sobrevivir de alguna manera, pero cuando un Qassam cayó a pocos metros de mi casa, me quebré”, dijo. “Agarré a mis hijas y me mudé a Guivat Shmuel, dejando a mi marido y otros tres chicos detrás en Sderot”.

En la ciudad central de Guivat Shmuel, Itiel recibió terapia de Natal y del municipio y, gradualmente, logró recuperar algo de sí misma. Estuvo de acuerdo en volver a Sderot, después de que se construyó un refugio en su casa. De vuelta en casa, la ansiedad volvió a golpear.

“Cualquier ruido de una ambulancia, un autobús o un avión me hace saltar y desencadena la ansiedad”, dijo. “No puedo escuchar las noticias, toda esta historia sobre el vuelo me produjo ansiedad. No estoy feliz, no me río, no hago bromas. No soy la madre que solía ser”.

En estos días, Esther rara vez sale de su casa. El sueño la evade. Se ducha sólo cuando hay alguien en casa con ella y, aún así, lo hace rápidamente.

“Me temo que será como lo fue durante el período de fuego de Qassam”, dijo. “Entonces, cuando la alarma Color Rojo se activaba  mientras yo estaba en la ducha, corría al refugio sin ropa. Hace alrededor de un mes, la alarma se activó de nuevo. Escuché aviones volando cerca y me desmayé. Tuvieron que llevarme al hospital”.

El camino a la recuperación es largo

Unas 6.400 personas que sufren de estrés postraumático son tratados en el centro municipal de salud mental en Sderot. Unos 3.500 niños y 500 maestros y miembros del personal, reciben tratamiento psicológico a través del sistema escolar de la ciudad. El Centro de Resiliencia, que proporciona asesoramiento, trata a 400 personas cada año, la mayoría de ellos niños y adolescentes, y la lista de espera para el tratamiento, aumenta.

“Especialmente en tiempos de calma, la gente comienza a sentir el tumulto adentro”, dijo Hila Barzilay, que dirige el Centro de Resiliencia. “Tenemos niños con graves trastornos de la función motora, niños a los que, durante años, no se les permitió jugar en grupos al aire libre. Muchas relaciones de los residentes han sufrido. La situación causa un daño importante en todos los aspectos de sus vidas.

“Los padres aquí se centran en la supervivencia, no en ser más poderosos”, dijo. “Los adolescentes son los que están peor, porque nacieron en esta realidad”.

De acuerdo con Barzilay, el camino de la recuperación aún es largo. “Los residentes son resistentes y, a pesar del severo trauma, la mayoría de ellos funcionan bien”, dijo.”Pero el Estado debe ayudar a la rehabilitación de la ciudad, y la rehabilitación requiere tiempo. Hay personas cuyos síntomas se despiertan años más tarde, y nadie puede predecir cuándo estallarán”.

[Ynet – Traducción para porisrael.org de José Blumenfeld]

{lang: 'es-419'}

Suscribirse Gratis al Newsletter de Noti-Israel

Metadatos

Fecha de la nota
20/07/2011

Etiquetas de la nota



Comentarios para “70% de los niños de Sderot están traumatizados”


  1. Pablo Rozentzwaig expresa que:

    Pero claro que tienen que estar estresados, y lo peor es que el estres mantenido y prolongado siempre deja huellas, y eso no es bueno para estos nenes, pero nadie condena estos actos de terrorismo, la Europa hipocrita, el presidente de EEUU que coquetea con los arabes todo el tiempo y plantea fronteras sin pedir consultas previas a Israel, y la ONU, sorda y ciega, solo ve y escucha los llantos de los arabes de Gaza, cuando Israel reprende a estos fascinerosos, vagabundos, asesinos, y sobre todo muy artistas ante el ojo ajeno. Pobre de nuestros nenes que sufren todo el año el lanzamiento de cohetes contra su ciudad, sin que nadie en el mundo diga nada, es un horror. Pero es asi, la izquierda y los socialistas son hipocritas y mentirosos, me dan asco. Miren a Chavez, medijo a Israel en la television, y le llego su mal, su plaga de cancer, porque siempre que alguien se enfrenta a Israel de esa manera, le llega su hora, y su plaga. Lo mismo les pasa a los Europeos, estan llenos de tanta mierda, que no saben como enfrentarse a esa emigracion arabe.Ya les llegaran sus cohetes y sus bombas, proque siempre los Arabes piden asilo con caritas de buena gente y cuando se lo dan, exigen mezquitas, exigen velos, burkas y sobre todo si no les complacen, PONEN BOMBAS.